sábado, septiembre 15, 2007

Quicuagésimo noveno - Vida Laboral -

‘s up? Querido y teórico lector que desesperadamente ansiabas una actualización del blog. Te saludo desde mi casa, escribiendo estas líneas en el primer momento que tengo de descanso desde hace algunas semanas.
Te preguntarás ávidamente (y si no, deberías) el por qué menciono que no tengo descanso si solo llevo una materia… fácil, ya conseguí residencia.
En efecto querido y teórico lector incrédulo, ya formo parte de la sociedad no solo como un ser, sino como un ser productivo y funcional.
La empresa que tiene la suerte de ser la que me paga, afirma ser la primera en su ramo y, ciertamente, no tengo razones para no creerle.

Pero dejemos los regodeos para otra ocasión. La empresa no me paga para que me ufane.

Por tal motivo, te presento, sin más ni más:


Residencia Profesional
Residente, quiero que el baño quede tan limpio que pueda comer en el, porque voy a hacerlo.


En efecto, después de varias semanas de infructuosa búsqueda he alcanzado satisfactoriamente adecuarme a las necesidades de una empresa.
En esta, estaré asistiendo de lunes a viernes 8 horas diarias. Y eso rulea.

No obstante que solo hace tres días formo parte del mundo laboral, ya hasta me siento con experiencia para relatar los eventos en como se desenvuelven las actividades en la empresa. ¡A huevo!
Primero que nada, quiero decir que tuve mucha suerte de quedar en esa empresa. Pagan razonablemente bien, me dan de comer gratis y claro, como no, es de las más cercanas a mi casa.

El trabajar en una empresa multinacional que factura 8 mil millones de dólares al año te hace ver las cosas de una manera un poco diferente. Va más o menos así:

En la escuela, eras alguien. Podrías ser el listo, el ebrio, el mamón, el que sabía manejar la Voyage, la sexy, el chico especial, el gay, el Arqui, el que sabía simular, etc. Pero en la empresa, no eres nadie… Absolutamente nadie. Eres un grano en el trasero de la amiba más diminuta en el estómago del más patético gusano. Todas las habilidades que según tú te hacían especial, son brutalmente superadas por cientos de personas con las que trabajas. ¿Te sentías especial por que hablabas inglés de una manera aceptable y sabes un poco de francés? Ja. Ahora conoces a personas que hablan español mejor que tú, inglés tan perfecto que los gringos no distinguirían que es mexicano y tiene un nivel de francés tan aceptable como el que puede dar una maestría en Francia. Además, el goey habla alemán al 70% y conoce unos míseros 2000 símbolos chinos. Y, cómo olvidar que todas las demás personas de la oficina, tienen un exorbitante nivel de inglés. Y algunos rebeldes, también hablan alemán.

Te sentías orgulloso de tus reconocimientos en ciencias básicas… LOL!!! En la empresa hay un ingeniero que realizó su doctorado en ingeniería mecánica en el MIT.
Pensabas que tus habilidades de AutoCAD o Solid Works eran buenas… Pues no son nada comparadas con los diseñadores de la planta. Constantemente te dan muestras virtuales de la majestuosidad de una pieza en Solid Works, o de un layout de una línea de producción completa en AutoCAD. Para molestarte más, esporádicamente utilizan el CATIA, solo para calcular momentos de inercia y centros de masa de piezas vomitivamente complejas.
Y aún hasta en el Office te dan tus pataditas. Realizando complejas maniobras en Excel, te permiten manipular eficientes hojas de cálculo. Digo, nunca fui muy bueno en Excel. Sabía ser algunas cosas… lo de siempre, sumas, matrices, aplicar fórmulas entre libros, exportar e importar de bases de datos, crear algunas macros, dar formato a las celdas, obtener algunos conceptos estadísticos y financieros, etc. Pero estos goeyes hacen del Excel un arte. No mamar, en serio. Hacen cada mamada en Excel… me cae que no mamen. Es como si tuvieran Word, Power Point, Publisher, Project, Access, Front Page y una hoja de cálculo en un solo libro de Excel.

Dejando a un lado las actividades en las que no eres nadie, lentamente vas aprendiendo cosas. Pueden servirte algún día, tal vez no. Pero las vas aprendiendo. Cierto día, escuchas una conversación de tu jefe.

Jefe de Teh Dib - No goey, no puedo. Tengo mucho trabajo.
…
…
Jefe de The Dib - No, en serio, no puedo. De por sí ahorita no me la acabo con el trabajo. Si no tuviera a Teh Dib no se que haría.

En ese momento, te sientes bien cabrón. Eres alguien importante para tu jefe. El confía en ti y no puede realizar su trabajo sin tu ayuda. Pero la conversación sigue.

Jefe de Teh Dib - Si, si no tuviera a Teh Dib o a alguien que me ayudara.

¡¡¡No mamar!!! O sea que no eres tan cabrón. Te llega de pronto: eres completamente prescindible. Vales tan poco en la cadena alimenticia implícita en el organigrama que ni siquiera apareces. Si te vas, o haces algo mal, siempre habrá otra persona que te remplazará. Y a nadie le va a importar. Absolutamente nadie te va a extrañar. Inclusive en tu dirección de correo electrónico te recuerdan lo limitado que estás, al poner como prefijos palabras como: Limited, Practicante, Provisional, etc.

Varios días después, ya te llevas bien con las personas más cercanas a tu cubículo. Tu jefe, los compañeros de tu jefe, que aunque están a su nivel, no son tus jefes, el ingeniero que tiene 20 años trabajando en la empresa, etc. A todos pareces agradarle… excepto al jefe de tu jefe. No me jodas… nunca le he hecho nada y el goey cada vez que me ve pareciera que le pateé las bolas con mis zapatos con casquillo. Ni pedo, nunca es bueno caerle mal al jefe de tu jefe, pero que se le va a hacer.

Como ya podrás imaginarte, al ser el residente, no solo eres el que no tiene experiencia, también eres el que debe ser sometido a toda clase de pruebas para demostrar que sabes lo que haces. Te ponen a “capturar” algunos archivos, a revisar algunos cronogramas, a conocer el sistema de calidad y claro, tratan constantemente de alejarte de los lugares en los que se puede requerir de cierto nivel de habilidad ingenieril.
Toda esa clase de humillantes elementos se conjuntan para mantenerte aburrido la mayor parte del tiempo. Pero, el que te traten como la basura que eres solo forma parte de tu experiencia. Además, sabes que cuando seas gerente y sea tu turno de solicitar un residente, harás exactamente lo mismo, cerrando así el ciclo de la vida.
Pero, para acabarla de molestar, no solo soy el “residente” también soy (y al parecer por algún tiempo), el “residente nuevo”.
Eso significa, no solo que soy un practicante más, también soy “el nuevo”. El que no sabe donde están los baños, donde los almacenes y demás. Pero lo más molesto es cuando te presentan a toda clase de personas. Digo, el almacén siempre estará en el mismo lugar. Pero si te ordenan buscar a John Doe, entre 500 empleados y 100 de ellos se llaman John, pues está medio cabrón.

Pero vayamos por partes. Comencemos mi día desde el principio.
Son las 05:50… la marcha imperial de Star Wars comienza a sonar en mi celular. Con poca pero parsimoniosa celeridad lo apago y me levanto. Veo con gusto que mi ropa ya ha sido planchada la noche anterior por mi afable personita.
Me meto a bañar, siempre repitiendo la misma rutina… en cuanto entro al baño y mi cuerpo toca el agua, se escucha un “Asopootamadre” por toda la casa. Termino de bañarme y cambiarme y preparo una deliciosa tasa de café soluble. Una pieza de pan será la única compañía de mi bolsa estomacal hasta las 13:15.
A las 07:00 salgo de mi casa y abordo un camión urbano que me llevará hasta avenida industrias. Ahí, desciendo y espero cerca de 15 minutos hasta que aparece a lo lejos un ruta 24.
Esos 15 minutos están llenos de angustia. Volteo para todas partes buscando posibles sospechosos de tratar (Puts!) de atracarme…
Al abordar el camión, impacta de inmediato la cantidad de personas que pueden abordar un camión. Pero, no solo la cantidad de personas es increíble. También la cantidad de maletas y bolsas que pueden cargar cada uno.

Entre empujones y mentadas de madre mutuas, llego al final del camión. Para este punto ya estoy cerca de donde desciendo. Espero 2 minutos más y toco el timbre. Apresuradamente bajo del camión y tomo mi primera bocanada de aire fresco desde que abordé el camión. Son las 07:40 y debo caminar una cierta distancia. No es mucha, pero debe ser caminada.
A las 07:47 llego a la empresa. Saludo a los guardias (que curiosamente son amables con todos los ingenieros, pero con los practicantes son como nefastos monstruos), firmo de entrada y a las 07:50 llego a mi cubículo y enciendo mi computadora. Bueno, ahora un amable compañero me da un aventón y llego mucho más fácil y rápido.
Curiosamente, el que es mi jefe, llega como hasta las 08:30. Pero que se le va a hacer… es el jefe.

Mientras voy caminando, saludo a todas las personas que veo, mientras trato de recordar el nombre de cada una y el puesto que tienen. Lo mejor del día es cuando encuentro a la Lic. Encargada de compras. Es un bizcochito en forma de licenciada. A ella le compro (o le vendo) lo que quiera.

Cuando llega mi jefe, lo saludo, me pregunta como me fue y eso es todo. Después comienza a darme las indicaciones del día: las cosas que desea que haga, que aprenda, etc. No es tan malo después de todo. Siempre había creído que el que sabía, sabía y el que no… era el jefe. Increíblemente para mi, los jefes parecen saber, y bastante.
Sea como sea, algunos minutos más tarde, mi computadora y mi escritorio están llenos de documentos en inglés.

Hablando del inglés, en la empresa es algo tan común como el español. El 95% de los documentos que leo están en inglés. Las acotaciones y notas al pie de los dibujos que me ponen a corregir están en inglés. Incluso algunas de las llamadas que me ponen a hacer tienen que ser en inglés.
No tengo nada contra leer en inglés. De hecho, me gusta. Pero hablar en inglés es algo que nunca me ha agradado. Tal vez sea porque en lugar de tener ese acento británico taaaan cool que tienen algunas personas europeas (no solo inglesas geniecillo), tengo este patético y soso acento predominantemente norestense.
No obstante, tengo que hacerlo.

Algo mucho mas entretenido, es cuando tengo que estar en la línea de producción. Ver todos esos operarios trabajando al unísono dejando las piezas que terminan en una banda transportadora que las llevará a una inspección robótica con visión artificial y luego las manden al almacén es emocionante.
Los brazos robóticos y los sistemas neumáticos complejos me llaman poderosamente. Las prensas de 10 metros de alto con capacidad de hasta 1000 toneladas y las calderas de altura inmensurable por medios convencionales están tentándome a mandar al diablo todo y quedarme ahí. Pero tengo que hacer papeleo…

Ya hasta tengo a mis operarios favoritos. Un amable señor más o menos de la edad de mi padre que trabaja por las mañanas. Desde el principio amablemente me estuvo enseñando algunas cosas del proceso. Cada que tengo alguna duda (que es seguido), el la resuelve al instante. Hasta le tiramos carrilla al supervisor mientras se aleja parsimoniosamente. Y el otro es un señor como de 60 años también muy amable, que servicialmente me mostró un proceso. Aunque debo decir que no aprendí mucho de él… el proceso consistía en poner un dispositivo en una máquina y apretar dos botones al mismo tiempo… LOL! La empresa está tan automatizada que es difícil ver funcionar las máquinas. Simplemente ves como los relevadores encienden y apagan sus foquitos cada que están funcionando. O como se presionan dos botones para bajar una prensa de 12 metros de alto.
En el otro extremo, también tengo a mi operario más odiado. Un apestoso chaparro de porquería que lo único que sabe hacer es castrar y seguir las órdenes de un ingeniero que curiosamente, también solo sabe castrar. Aunque debo admitir que el control que tiene sobre los montacargas es casi sublime. Schumaher vomitaría de envidia al ver que alguien puede conducir así un transporte con dos toneladas de peso, a velocidades tan riesgosas que no dejan de ser divertidas.

La hora de la comida es atractiva. Llegas, tomas una charola, unos cubiertos y un vaso y te formas para recibir tu dotación de frijoles, arroz, ensalada y un delicioso platillo, acompañado de un postre. En caso de que no te guste el platillo simplemente puedes pedir tortas, pollo a la plancha, sandwiches o hamburguesas. Agua saborizada hasta que te hartes. Si lo prefieres puedes obtener un refresco de lata. O si no puedes vivir sin la comida de tu madre, puedes llevarla y calentarla en el horno de microondas, que está junto a la máquina de café capuchino.
El primer día, frickeado por estar rodeado de ingenieros, traté de no hablar mucho a la hora de la comida. Decidí escuchar la conversación que tenían, imaginando que estaría llena de cosas como: El PPAP debemos hacerlo antes y después del PTR, porque el QS9000 ordena que tengamos el ATA corregido por el CFT. Curiosamente, los ingenieros se pusieron a platicar de las películas que habían visto en el cine el fin de semana pasado, que se perdieron el último capítulo de Malcolm, que héroes no les gusta por que es una copia barata del cómic de X-Men. Y que solían jugar noches enteras retas de Starcraft.
OMFG!!! Eso si no lo esperaba.

Y ahí es cuando me di cuenta. La mayor parte de la gente con la que trabajo, son personas jóvenes. Digo, no son Duggie Houser, pero son jóvenes. Algunos tienen hijos y esposas, pero no son viejos. Eso, al menos, lo hace más llevadero. El tipo que tiene su doctorado del MIT tiene 39 años…

Termina la hora de la comida y es momento de regresar a los documentos. Bases de datos que tienen que ser llenadas. Correos que recibir. Por cierto, NUNCA le había sacado tanto provecho al Outlook como ahora. Enviar y recibir correos por Outlook nunca había sido útil para mí, hasta ahora. Lo malo, es que no puedo entrar a mis otras cuentas de correo (gmail, yahoo, Hotmail, amen-amen, etc.) la política de seguridad de la Intranet de la empresa no lo permite. Antes, me sentía incómodo por recibir 10 correos electrónicos en una semana… sentía que eran demasiados. Ahora, llego a tener hasta 25 correos diariamente. Ya me acostumbré. No obstante, es obscena la cantidad de correos que algunos ingenieros reciben. Tuve la fortuna de ver la bandeja de entrada del ingeniero que se encarga de algunos aspectos del producto. 900 (sí, novecientos) correos electrónicos nuevos. Y en su bandeja de enviados, tenía 1600 (si, mil seiscientos) correos electrónicos. Ese ingeniero es un cabrón. Un cabrón y no mamadas.
Desafortunadamente, no tengo acceso a Internet, por lo que la navegación de los foros de Atomix.vg y mecatronicaitq.com es imposible. Ni que decir que ni siquiera por un segundo he intentado entrar a los foros de Lucy Pinder. Podrían despedirme y mi padre me caparía en ese momento.

Termina mi turno y salgo de la empresa.

Para terminar llego a mi casa, veo la TV y cuando comienza a darme sueño, plancho la ropa que me llevaré al día siguiente.

Ese es mi día ahora que soy productivo. Espero con ansias mi primer pago.

Por cierto, para no aburrirme en el trabajo sin leer nada nuevo, voy a permitir los comentarios de nuevo. Siéntanse libres de dejarme un comentario. Bueno, malo, no importa, solo hagan buen uso de los comentarios, no me obliguen a poner un sistema de seguridad como AdSense, HaloScan o sacar una cuenta en WordPress. Nadie quiere eso.

Bytes!




Como me tardé mucho tiempo en actualizar el blog, esta vez voy a compensarte escribiendo otro post en la misma entrada. Además, tiene un poco que ver con el post anterior por lo que ya que estamos “en calor” sería conveniente ponerlo.
No voy a nombrarlo, ya que es una de esas entradas que solía poner en la que solo algunas cosas que se me ocurrían, y que no merecían ser consideradas un post.

Pero como sea, comencemos:


¡En la madre!
Es lo que pensé hace algunos días al darme cuenta de que ya trabajaba.
Me refiero a que después de algunos días de trabajo, “me cayó el veinte”, como se dice coloquialmente. Ya estoy trabajando. Estoy en el trabajo 9 horas diarias, más 1 hora de camino de ida y otra de vuelta, ya hacen 11 horas al día. Voy a la escuela dos horas diarias y ya son 13. Duermo 7 horas ya son veinte. Una hora más para prepararme para ir al trabajo y ya son veintiuna horas diarias desperdiciadas. Solo tengo tres horas para mí.
En el caso de una persona como yo, eso es una mentada. Estaba acostumbrado a estar en la escuela 6 o 7 horas al día, dormir 7 y perder el tiempo el resto. Pero ya no es posible. Las felices horas que gastaba jugando PS2 o Arcades se han reducido a un par cada sábado. Las horas que pasaba burlándome de mis compañeros de clase por que decían o hacían algo cada vez más estúpido han sido cambiadas por momentos en los que trato de poner atención a todo lo que dicen los ingenieros de mantenimiento, calidad, producción y demás. El tiempo que dedicaba a leer lo utilizo para ir a la escuela, planchar, lavar y demás actividades caseras que deben hacerse ahora que no está mi madre en casa.

Todas estas cosas se han juntado para patearme las bolas con una idea, cada vez más castrosa, cada vez más aguda… “ya no soy un adolescente”. Me refiero a que, aunque se considere que desde los 18 años eres adulto (o legal), sigues estando en una etapa de énfasis desenfrenados. Sigues en la escuela, sigues tirando barra, sigues embriagándote cada que puedes, sigues viendo con alegría lo fácil que consigues lo necesario para la vida, etc.
Pero acabo de entrar en una etapa similar a la “crisis de la mediana edad”. Ya me di cuenta de que no soy un chavo; ya se lo que se siente trabajar ocho horas diarias (sea pesado o no, estás trabajando ocho horas diarias), se lo que se siente ganar dinero (sea mucho o no). Pero gracias a eso, también se como se siente dejar de tirar barra. Dejar de ver mi amada televisión por horas y solo verla una o tal vez, con suerte dos horas diarias. Siento el dolor intrínseco de no poder desvelarme para ver los más ridículos programas de televisión.
Siempre pensé que cuando trabajara, llegaría a mi casa a ver en mi televisor de colosales dimensiones, con sonido DTS, agradables y nocturnos programas de televisión de paga. O a jugar con la consola de moda en ese tiempo. Ahora, llego cansado, hastiado, sabiendo que no podré ver la TV tanto como me gustaría porque debo levantarme temprano. Los programas de entretenimiento que tanto disfrutaba van siendo poco a poco reemplazados por noticieros y programas de debates, ya que debo aprovechar sabiamente las pocas horas que tengo de relajación frente a la TV. Y alguien como yo debe estar enterado de las cosas… Constantemente he sido una persona que sabía los sucesos del mundo, que le gustaba discutirlos. Incluso, me sabía muchas efemérides y cuando veía la bandera en el asta, sin saber el por qué, me molestaba… Ahora, ni siquiera me enteré de la muerte de Pavaroti.
Ya no compartes el día con personas de tu edad, personas que en un día caluroso pueden elegir ir a la presa aunque pierdan clases. Personas con las que vas a ver una película a solo horas de un examen. Ahora estás con personas que pueden o no, ser activas. Personas que pueden o no, ser buenas en lo que hacen. Pero estas personas van a hacer un trabajo y no pueden - al igual que tú- simplemente elegir no asistir o no hacer su trabajo. Ya no está en juego una calificación. Está en juego un trabajo, una reputación, y algunas veces, hasta el destino de sus familias. Las conversaciones con los amigos dejan de ser de su vida y se convierten en conversaciones de su día laboral. Ya no se habla de que alguien fue a nadar o que alguien ha sido atropellado. Se habla de cuantas máquinas se pararon, cuantos obreros no asistieron por un brote de gripa, cuantos sensores produce una operaria en una hora, de si alguien va o no a programar un robot, etc.

Yo sabía que mi vida cambiaría, pero esto, esto fue brutal.

Tal vez pienses, querido y teórico lector que todo esto es obvio. Tal vez digas: “Pues claro que dejas de ser un adolescente, creciste”. “Obvio, ya trabajando no es lo mismo”. “Pinche Teh Dib, ¿a poco creíste que así sería toda tu vida?”

Tú piensas que cuando trabajes las cosas serán diferentes. Tú lo sabes. Pero cuando te cae el veinte, cuando realmente entiendes que ya se acabó esa parte de tu vida, cuando finalmente alcanzas a vislumbrar que todo lo que creíste acerca de tu futuro no es sino una mísera parte del gran y desconocido universo al que te enfrentas, ahí es cuando dices… ¡En la madre!

Y esto no es un post con moraleja de ¡Vive la vida plenamente! Simplemente es un pensamiento, es lo que siento y es lo que quise escribir. Yo disfruté mucho mi vida de niño y adolescente y en efecto, llegado a esta etapa de la vida, es cuando comienzan las preguntas y las reflexiones… “hubiera hecho esto”, “hubiera hecho aquello”. Yo solo me arrepiento de una cosa… no haber entendido esto antes.


Hasta hace poco, veía a mi padre llegar de su jornada de trabajo ridículamente larga y asumía que todo estaba bien. Había llegado, yo recibiría dinero y podría tirar barra mientras tanto. Actualmente, siento un respeto hacia él que nunca había sentido hacia ninguna persona. Trabajando jornadas de 14 horas diarias, con un día de descanso que ni siquiera cumple las 24 horas y durmiendo 7 o menos horas al día, le queda solo una hora o tal vez menos para disfrutar de su hogar. Y así ha sido desde que tengo memoria… mi padre ha tenido muchos empleos… no puedo recordar uno en el que trabajara menos de 12 horas diarias.
Tal vez mi padre nunca lea esto, pero aun así, me gustaría por este medio enviar un reconocimiento a mi padre; la persona más trabajadora que jamás haya conocido.

Nos vemos el próximo post.

P.S. El post de potabilidad se pospondrá hasta nuevo aviso… a menos que envíen sus fotos.

P.S.2. Si no lloraron con el último párrafo del post es porque no conocen a mi padre.

P.S.3. Si quieren ser como yo, doy clases los sábados.

jueves, agosto 16, 2007

Quicuagésimo octavo - Nada de nada -

… No tengo temas para criticar. Ni ideas sublimes acerca de nada. Estoy bloqueado creativamente. Digo, no salí de vacaciones a ningún lado; no he conseguido residencia, todavía falta para que entre a la escuela, la falta de contacto humano cualquiera me ha restringido socialmente. Como puedes ver, querido y teórico lector, no tengo nada para criticar ni para escribir en este blog, que, como sabes, es de todos, pero que siendo un poco más específicos es únicamente mío. Nunca he sido muy bueno para improvisar, pero en esta ocasión trataré de hacerlo, ya que hace mucho que no recibes una actualización del blog.

Primero… veamos… bueno, no salí de vacaciones, aunque ciertamente me hubiera gustado ir al mar. Siempre me ha fascinado ese lugar. Ya saben, sus aguas riegan nuestros jardines, sus anguilas producen nuestra electricidad y sus medusas rellenan nuestras donas.
No me gusta mojarme, ni andar sin calcetines, ni sin playera y me molesta el sol… que bueno que no fui a la playa. En lugar de eso, me la pasé en mi casa viendo lo desaprovechada que estaba mi calculadora. Ahora, puedo ver a Lucy Pinder en mi calculadora, diseñar engranes, simular circuitos, resolver integrales de línea y encontrar tablas de vapor. También descubrí que es posible conectarle un micrófono y usarlo para grabar sonidos y demás monerías.
Mejoré mucho mi uso con el Maple y el AutoCAD. Y eso es todo.
No tuve otra opción que ponerme a leer Harry Potter 7 y reír, llorar y sufrir todos y cada uno de los capítulos del libro. Tal vez el mejor libro de la serie. Y el epílogo ¡¡¡RULES!!!

Acerca de la residencia… ¿Qué puedo decir? Restringido por la inteligencia y el sentido común, al parecer la rapidez para conseguir residencia es inversamente proporcional a tu I.Q. O sea, querido y teórico lector con residencia, mientras más listo, más te tardas en conseguir residencia. Esto, es solo una teoría y hasta cierto punto es indemostrable: “Cualquier colegial puede hacer experimentos durante la clase de física y comprobar si determinada hipótesis científica es cierta. Pero, el hombre, dado que solo vive una vida, nunca tiene la posibilidad de comprobar una hipótesis mediante experimentos, y por eso nunca llega a averiguar si debía haber prestado oído a su sentimiento o no”, nos dice mi compadre Milán Kundera en su muy entretenido libro que comparte el título con este blog.

La falta de contacto humano… bueno, a excepción de algunos geeks como yo, mi contacto ha estado restringido, excepto hasta hace varios días en el que me encontré con mis… “pintorescos” (por llamarlos de alguna manera sutil) compañeros de clase al ir a inscribirme a la escuela… la convivencia con ellos fue… poco satisfactoria, por decirlo eufémicamente. Y la desintoxicación de aspirinas no lo hizo más sencillo. De hecho, hasta siento que fue más desagradable que de costumbre, pero entiendan, ese día llevaba 2 días sin consumir aspirinas. Ahora llevo… bueno, no importa.

Hablando de Lucy Pinder… ya tengo 1.06 Gb. de imágenes y videos. Hace algún tiempo, Nuntius, mencionó en uno de los comentarios, que le preocupaba que estuviera obsesionado. Yo le contesté que yo le diría cuando estuviera en ese estado. ¡Ja!

Ya que estamos en esto, haré una reseña de películas solo para llenar el espacio vacío en este blog. Recuerden que las calificaciones se basan en nachos y que 5 palomitas equivalen a un nacho. La calificación más baja es: 1 palomita y la mas alta 5 nachos.

Comenzamos:


Hard Candy





Dirige: David Slade
Actúan: Patrick Wilson, Ellen Page, Odesa Raeh.
¡No, las bolas no! Es lo que dije al ver la película. La trama trata de una chavita muy inteligente que considera que los “hombres” de su edad no son lo que ella necesita y decide buscar a un hombre de verdad. Sin embargo, la trama da un giro brutal cuando comienzan a revelarse secretos de pedofilia. Todos los hombres que vean la película sufriran con el protagonista.
Lo bueno: La historia está muy bien manejada, el final.
Lo malo: Comienza a decaer los últimos 15 minutos.
Factor WTF?: Sale la Dr. Cheng (Grey’s Anatomy).
Calificación: 3 nachos, 3 palomitas.




Duro de Matar 4.0 (Live free or die hard)


Dirige: Len Wiseman
Actúan: Bruce Willis, Timothy Olyphant, Justin Long, Maggie Q,
... Soy tu ídolo John McClain. Es lo único que puedo decir después de ver esa película. Como gran fan que soy de la serie de Duro de Matar, decidí ir a verla al cine, escéptico (después de la gran decepción de Duro de Matar 3). OMFG!!! La película rulea el universo y sus colindantes. La película tiene de todo: dos horas de acción, karatazos, orientales sexies, computadoras AlienWare, americanas sexies, helicópteros, automóviles, ciberterrorismo, y claro como no, la frase que hizo historia: “Yipi kay yai mutthafucka”.
Lo bueno: La frase, la oriental sexi, las AlienWare, la escena donde derriba el helicóptero.
Lo malo:
Factor WTF?:
El Warlock
Calificación: 5 nachos.



Harry Potter y la orden del Fénix (Harry Potter and the order of the phoenix)


Dirige: David Yates
Actúan: Daniel Radclieff, Emma Watson, Rupert Grint.
El libro es LA LEY. La película… no tanto. Aunque Emma Watson cada vez se ve más sexy. La película está M’kay, pero hasta ahí. Si eres una de esas personas que se visten de mago y se ponen a leer los libros en los parques, mojarás tus bragas con la película. Si no, está más o menos con tendencias menos.
Lo bueno: Luna Lovegood, Ya solo faltan dos películas.
Lo malo: Todavía faltan dos películas.
Factor WTF?: Luna Lovegood está mejor que cualquier otra de la película.
Calificación: 3 nachos, 4 palomitas.


A Scanner Darkly.


Actúan: Keanu Reeves, Robert Downey Jr, Winona Raider.
Dirige: Richard Linklater
Esperaba mucho de esa película. Lo que la hace especial, es que la película fue filmada con actores reales y luego, sobre la película, los dibujantes se encargaron de recrear todo un nuevo mundo futurista que aunque me cale, se veía con todo. La historia es aburridísima y así se mantiene toda la película. El DVD viene con idiomas en Inglés 5.1, Inglés 2.0, Español 2.0 y portugués 2.0
Lo bueno: El doblaje al español y al portugués, las actuaciones, que es algo nuevo.
Lo malo: La historia.
Factor WTF?: La historia y que la idea es nueva.
Calificación: 2 nachos 2 palomitas.


Transformers


Dirige: Michael Bay
Actúan: Shia LaBeouf, Megan Fox, Josh Duhammel.
Tenía mis dudas cuando fui a ver la película. Esperaba que hicieran algo como con Resident Evil o Tomb Raider. Pero afortunadamente no fue así. La película mantiene casi en su totalidad muchos de los elementos de la serie original. Salen muchos transformers buenos y malos. Tiene toques cómicos, que son buenos y que gracias a los dioses, no raya en lo “estúpido” como en spiderman. Megan Fox es un bizcochito que podría ser la nueva Lucy Pinder. La película está llena de acción y lo mejor es que USA no salva al mundo como en muchas de estas películas.
Lo bueno: Megan Fox, Optimus Prime, Megatrón, Witwicky.
Lo malo:
Factor WTF?: ¿Witwicky?
Calificación: 4 nachos, 4 palomitas


Terminaré este thread con algunas felicitaciones para las personas que cumplen años en fechas cercanas:
Felicidades a:

Salvador --------------- 16 agosto
Rock-E ----------------- 16 agosto
Gañán ------------------ 17 agosto

Y claro, como no, una felicitación muy especial a la niña de mis ojos, que cumple años el día 16 de agosto.

¿Tienes un MySpace, weblog, página personal y deseas que lo linkée desde mi blog?
¿Tu cumpleaños o el de alguien que conozco se acercan y quieres que lo felicite?

Normalmente te diría que dejaras un comentario, pero ya que está prohibido, solo manda un mail a: dib@amen-amen.net y pon todos los datos necesarios y yo me encargo de lo demás.

Bytes!


P.S. Estoy obsesionado con Lucy Pinder.

martes, julio 24, 2007

Quicuagésimo séptimo - Prosiguiendo -

‘s up? Querido y teórico lector. - ¿No han notado que se me están acabando los saludos? - Como sea, hoy vuelvo a animarte la vida con un poco de mi personalidad en texto. Escribo casi con celeridad estas líneas por el simple hecho de que estoy aburrido. Diría que casi tan aburrido como una ostra, pero desafortunadamente no se que tan aburridas estén las ostras.
Hoy fue “Uno de esos días”. Uno de esos días castrosos que no sabes si deseas olvidar o recordar para toda la vida. Uno de esos días en los que tienes que dejar atrás todo lo que eres para transformarte en alguien completamente diferente. Uno de esos días en los que lo único que quieres es llegar a tu casa, acostarte a ver la televisión y tomarte una sangría Peñafiel. Hoy fue un día de entrevista.

En efecto querido y teórico lector. Hoy tuve no una, sino dos entrevistas de trabajo para cumplir con el requisito final de la carrera: La residencia profesional. Por tal motivo, me siento lo suficientemente experimentado en el ámbito de las entrevistas como para hacer un post en el que relate los acontecimientos del día, en los que me atosigaron con preguntas, cada una más inútil que la anterior.

Con solo estas líneas como preámbulo, te presento, querido y teórico lector:


Entrevista de trabajo
No nos llames, nosotros te llamaremos


M’kay, es viernes. Acabas de enviar algunos currículums (según vimos el post anterior) a dos o tres empresas que aunque no te agraden, sabes que buscan un residente. Sigues bajando videos del youtube y en eso te llega intempestivamente un correo electrónico. Es de una de las empresas a las que enviaste currículum. - ¡Vergas! Y ahora, ¿Qué hice? - Preguntas desconcertado.
Revisas con atención el mail. Es un correo en el que te agradecen por enviar tu currículum y te avisan que te han programado una entrevista para el lunes a las 16:00.

De la nada, suena el teléfono.

- Riiiiiiiiiiiinnnnnnnnngggggggggggggg!!!
- Teh Dib: ¿Yup?
- Señorita de voz sepsi - Buenas tardes, ¿se encuentra el joven Teh Dib?
- Teh Dib: Se… Soy yo.
- Señorita de voz sepsi - Buenas tardes Teh Dib, hablo de una de las empresas a las que mandaste tu currículum, deseamos hacerte una entrevista.
- Teh Dib: ¿M’kay?
- Señorita de voz sepsi - ¿Está bien el lunes a las 16:00?
- Teh Dib: … … Este… ah, este… bueno… este, ya tengo programada una entrevista a esa hora.
- Señorita de voz sepsi enojada. – Bueno, entonces… ¿a las 11:00?
- Teh Dib: M’kay.

¡Zaz! Ni siquiera sabes que hacen esas empresas. Bueno, queda el fin de semana para averiguarlo, además, para prepararte con respuestas a sus preguntas y posibles respuestas para sus respuestas.
Pasa el tiempo y de la nada te invitan a un torneo de ajedrez de último momento. - Pu’s órale. Vamos a darnos unas pataditas. - Dices indiferente.
Entre las mermas de peones y sacrificios de alfiles pierdes todo el sábado. Llega el domingo. Ahora si, debes de trabajar. Pero pierdes la mitad del día en el torneo de ajedrez. Ahora solo te queda la tarde. Estás completamente decidido a buscar la información cuando de pronto:

- Amigo de Teh Dib: Goey, vamos a ver transformers.
- Teh Dib:… Mmmm… M’kay.

Pierdes el resto del día formándote para comprar los boletos, formándote para tener un buen lugar en el cine, 15 minutos jugando Soul Calibur con Ivy y luego pierdes dos horas con quince minutos viendo la película, que por cierto, rulea el universo…

Como sea, ya no investigaste ni madres. Viene entonces, el lunes de la entrevista. (Léase con música de fondo tétrica) Chan chan chan chaaaan.

M’kay. Según consejos dados por tus compañeros, ya tienes algunas preguntas que pueden hacerte, por lo que no estás tan desorientado.
Comienzas a vestirte y ves que la mayor parte de tu ropa es basura. Con algo de suerte encuentras un pantalón de vestir decente y una camisa. Te pones el suetercito de rayas que te regaló tu tía y sales…
Para mucha gente, el trayecto al lugar de la entrevista es fácil, tranquilo y hasta medio agradable. Pero para los que tenemos que jodernos y usar el transporte público, el traslado está del cake.

Sea como sea, llegas, con algunos minutos de sobra; apenas son las 10:42. Inspeccionas el lugar… grande. Entras a la caseta de policías y con cierta altanería de tu parte (debes admitirlo) comentas intranquilamente:

- Buenos días… tengo una cita con la Señorita de voz sepsi a las 11:00.

El guardia de seguridad, acostumbrado a esta clase de intromisiones, te dice con toda la indiferencia del mundo y tal vez de Venus:

- Es por la otra puerta.

Llegas con la secretaria con un letrero de Owned visible desde el espacio y repites la frase, pero ahora con una humildad que hubiera hecho a la Madre Teresa vomitar de envidia.
Muy cortésmente, te dice que esperes mientras avisa que has llegado.

Volteas y por todos lados ves reconocimientos que otras empresas le han entregado a la empresa a la que vas y te preguntas con monotonía por qué no fuiste a las otras empresas.
Pasan solo algunos segundos y la amable secretaria te dice que pases por una puerta y te sientes en la segunda banca. Ahí llegará y se presentará contigo la señorita de la voz sepsi. Haces lo que te dice y solo sesenta segundos después, aparece la señorita de la voz sepsi.

- Señorita de voz sepsi: Hola. ¿Teh Dib?
- Teh Dib, observando que solo su voz es sepsi: Si. Buenos días.
(Nótese que ahora sí dije buenos)
- Señorita de voz sepsi: ¿Cómo estás Teh Dib? Pásale por aquí para llegar a la sala donde te entrevistaré.
- Teh Dib: Bien, gracias. Después de ud.

Viendo con extrañeza los modales prácticamente sacados de un libro de Dumas, pasa delante de ti y comienza a guiarte por los pasillos de la empresa hasta que llegas a “La sala de entrevistas”. De nuevo, léelo con música de fondo: Chan chan chan chaaaan.

- Entrevistadora de voz sepsi: Muy bien Teh Dib. Cuéntame. ¿Cuál es tu medio de transporte?
- Teh Dib. (Las musculosas piernas que ves bajo estos pantalones) El transporte urbano.

La amable entrevistadora de voz sepsi, saca tu currículum de no se donde y comienza a leerlo brevemente. Entonces, sin más ni más, comienza con el encabezado:

- Entrevistadora de voz sepsi: Ingeniero Mecatrónico… ¿Qué es un Ingeniero Mecatrónico?
- Teh Dib: … (Aquí traigo un panfleto que nos dieron en la escuela cuando nos ofrecieron cambiarnos de carrera, si quiere, se lo presto, pero me lo devuelve, por que tengo otra entrevista a las 16:00). Sabía que haría esa pregunta. Bueno, (diciendo textualmente lo que dice el panfleto), debido al dinámico proceso de modernización del que nuestro país es partícipe, … bla bla bla.
- Entrevistadora de voz sepsi: Aquí dice que estás en el último semestre. ¿Cuántas materias vas a llevar?
- Teh Dib: Solo una. Manufactura avanzada.
- Entrevistadora de voz sepsi: ¿A que hora?
- Teh Dib: De 19:00 a 21:00 de lunes a viernes.
- EDVS: Uy por lo que veo tienes un promedio muy alto. ¿Cómo le has hecho?
- Teh Dib: (¿Cómo le he hecho? Pu’s si soy un geniecillo de 140 de IQ, pelándomela, desvelándome y batallando con profesores cada vez más castrosos) Pues… estudiando un poquito, echándole ganas, y he tenido suerte (¡Error táctico!)
- EDVS: ¿Suerte?
- Teh Dib: (Touché)…
- EDVS: Dime, ¿qué hacías en tus empleos anteriores?
- Teh Dib: Era encargado. Nada especial.
- EDVS escribiendo concienzudamente todas mis respuestas: Dime, ¿Cómo está tu inglés?
- Teh Dib: (Wuld yu laic tu jav dis converseishon in inglish ?) Bien, considero que tengo un nivel suficientemente alto para mantener conversaciones en inglés.
- EDVS: ¿Dónde lo aprendiste?
- Teh Dib: (Touché) …En la escuela, en la televisión, con mis compañeros. (Perra, no es necesario que una escuela que cobra una obscenidad de dinero por enseñarme lo que puedo aprender en una biblioteca pública me extienda un certificado para saber inglés).
- EDVS: ¿Tienes veintiún años?
- Teh Dib: En efecto.
- EDVS: Cuéntame… ¿Qué proyectos has realizado en la escuela? ¿Qué has hecho?
- Teh Dib: (ash) Bueno, he realizado esto y esto y un poco de aquello… también he ganado esto y esto y…
- EDVS: Muy bien, ahora cuéntame algo de ti.
- Teh Dib: (Mido 1.85, peso como 100 Kg, más menos 20, qué se yo. Me gusta la sangría y burlarme de la gente. Soy sarcástico y amargado y me gusta llevarle la contra a la gente. Mi color favorito es el blanco y lo que más admiro de mi padre son sus rizados cabellos rubios que le llegan hasta los hombros, soy más listo que tú y tal vez más de todos los que conozcas, me duele la cabeza más de dos veces al día y no soy adicto a las aspirinas ya que las dejo cuando quiera, considero que no hay nada más sexi que una mujer cubierta solamente por una taza de café negro y adoro las nuevas fotos de Lucy Pinder topless). ¿Qué quiere saber?
- EDVS: Lo que sea de ti. Cómo eres, cómo es tu personalidad, tus puntos fuertes y débiles.
- Teh Dib: (Mis puntos fuertes: Los bíceps los glúteos y el abdomen, los débiles: tríceps y la pantorrilla) Bueno, soy una persona a la que no le gusta… y tampoco me gusta… pero considero que soy muy bueno en… Mis puntos débiles o áreas de oportunidad (LOL! Demonios, no tengo puntos débiles… soy prácticamente perfecto en todo lo que hago) Bueno, creo que podría ser mejor… y un poco de…
- EDVS consternada al ver lo aburrido que soy: A ver Teh Dib, ¿cuáles son las áreas que más te gustan? ¿En cuáles crees tener un mejor desempeño?
- Teh Dib: (El departamento de tirar barra o en su defecto, el departamento de pelaciones. Ya soy cliente asiduo de ese lugar). Pues en este y este y aquel.
- EDVS: ¿Cuáles son las áreas en las que no te gustaría estar?
- Teh Dib: Calidad o ventas. (¡¡¡ERROR!!!)
- EDVS: Cuéntame algo de tus padres.
- Teh Dib: (Mi padre es bien castroso y el hobbie de mi madre es contar anécdotas penosas de mi infancia) Pues… mi padre es… y mi madre es… y ambos son… y por eso…
- EDVS: Y ¿tus hermanos?
- Teh Dib: (Es como fusionar a mi madre y a mi padre y luego dejar reposar la mezcla por veinte años y utilizar ese material genético como base para un clon) Mi hermano es… y luego el… mientras que…
- EDVS: Dime cuatro valores que para tí sean los más importantes.
- Teh Dib: (Valores... valores... Mierda... ¿En que materia ví eso? ¿Cómo dice el comercial?) Responsabilidad (Vamos, piensa en otros, vamos) Respeto, (Maldita sea, por qué nunca puse atención en ética?)... Amistad (¿?)
- EDVS: ¿Cuántos amigos tienes?
- Teh Dib: (Touché)... No muchos.
- EDVS: Bueno Teh Dib, voy a ser sincera, el residente que buscamos es para el puesto de Calidad (touché) y como nos dices que es un puesto que no te gustaría pues…
- Teh Dib: (Jaque mate).

Después de que te diga que si se abre otro puesto en un área diferente te prometen considerarte para el puesto, y sientas que cada una de las palabras de consuelo que te dice son como mil agujas en las bolas, y claro como no, después de las despedidas de rigor, sales de la empresa con un letrero de PWNED más grande que el anterior, que puede ser visto desde Alfa Centauri, avanzas algunas cuadras para tomar el camión de transporte público y mientras llegas al centro, pones tus audífonos al máximo volumen con la canción roquera más pesada que tengas, esperando que el ruido, los empujones, el hedor y el calor te hagan olvidar todo lo sucedido. Lo único peor que puede pasarte es que llueva… y el cielo parece estar sospechosamente nublado.

Spásiba. Sdrasvuitié.

miércoles, julio 18, 2007

Quicuagésimo sexto - Información -

¡Hola querido y teórico lector! Exclamo con la benévola cortesía que distingue mis saludos de los vulgares cumplidos de la sociedad. Externo mis ceremonias por tu aparición en este ámbito en el que con parsimoniosa celeridad vienes a buscar conocimiento que como diría beto, puede contener trazas de soya.

Hoy Teh Dib escribe otro de esos post llenos de la sabiduría que da la experiencia. Otro de esos post que llenos del conocimiento personal son elevados a nivel de clásicos.

Comencemos pues con el tema que sirve de pilar para este thread.

Ayer, mientras holgazaneaba viendo el maratón de Dr. House en el canal 5, inconvenientemente me “cayó el veinte” de que ya es hora de buscar mi residencia (para los queridos y teóricos lectores que no son del tres veces H, ITSLP, la residencia es el equivalente de las prácticas profesionales); con todo lo que esto trae consigo: entrevistas; búsqueda de un agradable lugar en donde puedas aprender, trabajar poco y claro ganar más que el promedio de tus compañeros de generación; y claro como no, preparar el currículum…

El diccionario de la Real Academia de la Lengua, define el currículum vitae como: “La Relación de estudios y trabajos de un individuo”.
O sea, en resumidas cuentas, es un documento en el que expones con claridad los estudios que has realizado, los trabajos que has desempeñado y ya. Pero, desafortunadamente, esto no es tan cierto. Además de todo, debes poner algunos elementos que no tienen nada que ver con tus estudios o con tus trabajos anteriores.

Con esto, felizmente te presento:

Currículum Vitae
Hablo, español, inglés y puras idioteces


Debes, por ejemplo, escribir un objetivo. En esta partecita del currículum, que servirá de preámbulo al mismo, debes poner uno de los choteados objetivos que existen para tratar de quedar bien con todos aquellos que lean tu currículum. Algo así como “Trabajar en una empresa con un perfil para el diseño, superarme laboral y personalmente, obtener un postgrado”.

¡Nah! Mis espinillas. Tu bien sabes que tu objetivo en la vida es otro. Uno completamente diferente. Uno que no tiene nada que ver con obtener un postgrado o siquiera con trabajar. No obstante, se vería mal que pusieras como objetivo: Hacerme de algunos millones y comprarme un harem para - como dice el autor - poder fornicar como si no existiera el infierno.

Entonces, debes copiar, improvisar o hasta inventar (Dios nos libre) un objetivo. Este tiene que ser lo suficientemente flexible como para dar a entender a la empresa que puedes serle de ayuda en cualquiera que sea el puesto que solicitas, o como en el caso de un residente, en el puesto que te pongan.
Así, te avientas un objetivo del tipo: “Trabajar en una empresa que constantemente evolucione y mejore, responder a los retos de la misma y obtener una maestría”.

En esta fracción del currículum, debes tratar de explayar mejor las ideas que lleguen a tu enferma mente. M’kay, ciertamente el objetivo de muchos es ganar mucho dinero. Pero, no puedes simplemente poner como objetivo: “Ganar mucho dinero”. Debes utilizar las clases de gramática y prosodia que has aprendido toda tu vida y transformar un burdo y patético “Ganar mucho dinero” en algo como “Asegurar mi futuro logrando una estabilidad económica que proporcione tanto a mí como a mi familia la calidad de vida deseada”. Eso, aunque dice básicamente lo mismo, se lee mejor y no te ves tan “hambreado”. Otro de los objetivos clásicos, es “Aprender lo más que pueda en su empresa, para después largarme a una donde paguen mejor”. Obviamente, tampoco puedes mencionar algo así. Sería casi como decir que no eres solvente moralmente. Debes regresar, tomar tu diccionario y hasta en momentos, pensar - contrario a lo que puedes creer, no es tan difícil - para encontrar una frase en la que resumas la oración sin que te puedan tachar de un bastardo desgraciado. Empiezas a pensar y te llegan algunas frases sueltas que luego unes desordenadamente para dar un formato similar a lo que es el español. Al final, pones algo como: “Tomar cada uno de los retos de la vida y convertirlos en oportunidades para sobresalir”.

¡Nah! Ya mero. Si eres tan flojo que te cuesta llegar temprano a las clases y todavía quieres transformar en oportunidades todos los retos con los que te patearán la entrepierna tus superiores.

Además, en mi poca experiencia laboral, he descubierto que tus jefes siempre son estúpidos. Digo, tienen el suficiente IQ como para abrocharse la camisa pero no puedes comprender como es que son tus jefes. OK, si, llegaron a la empresa antes que tú. Eso les da cierta ventaja. Pero, no solo deberás resolver sus problemas, también deberás hacerlo de manera que ellos puedan entenderlo; tu sabes, código de colores, gráficas, botoncitos, etc. Y tu quieres tomarlo como una oportunidad… LOL!

Ok, tu objetivo está del cake, pero pues es lo mejor que pudiste inventar. Sigue entonces la parte relacionada con tus estudios académicos.

Si, se llama estudios académicos, pero no por eso vas a poner todos los estudios que hayas tenido desde el Kinder. Digo, a mi me convendría porque tengo chingos (o sea muchos) de diplomas en la primaria. Pero desafortunadamente, solo se ponen los estudios de nivel superior, o en algunos casos, si es que se cuenta con estudios técnicos.
Desdichadamente, para los que como yo, vienen de una preparatoria como el Cobach, lo único que podemos poner son los estudios que tenemos de la universidad. Se supone que las empresas observarán esta información y consideraran si son aptos para el puesto. Esto es algo así:

Estudios:
- Ingeniería Industrial, ITSLP, 2000 – 2006.
- Técnico en castración de cerdos, CBETA, 1997 - 2000

Esto, es una herramienta poderosa para ownearte tu solo. Digo, cualquiera que haya hecho Ing, Industrial en seis años no debe ser muy listo. Luego, el cambiar drásticamente de la emasculación de cerdos a la toma de tiempos de un proceso de llevar una caja de un lado a otro por medio de una banda transportadora para luego meterla en un complejo software de estadística para obtener como resultado un valor numérico que pudiste haber obtenido sacando un promedio, nos dice también que tienes serios problemas para elegir tu vocación.

En algunos libros para preparación del currículum, recomiendan que también pongas en el apartado de estudios académicos, el promedio final de tu carrera y tu tema de tesis. Para el caso que ya tenemos sería algo así:

Estudios:
Ing. Industrial, ITSLP, 2000 – 2006, Prom. Final: 72.
Tema de tesis: Promedio de tiempos para la castración de ganado porcino y la aplicación del diagrama de Ishikawa para encontrar deficiencias en el corte del falo cerdoso.

M’kay, prosiguiendo con la elaboración del currículum, nos encontramos con la parte en la que debemos llenar con los empleos anteriores.
Las empresas esperan encontrarse con algo así:

Experiencia:
Enero 2000 – Enero 2005.- Gerente de Ventas de GM.
Aumenté las ventas un 10% los primeros 2 años y un 15% los últimos 3 años.
Ayudé en la mejora del proceso y contribuí con la instalación de maquinaria de ensamblaje de alto costo.
Enero 1997 – Enero 2000.- Ing. Manufactura de Compaq.
Aumenté la producción en un 5% proponiendo un sistema de soldado controlado por PIC’s en lugar de GAL’s.

Pero, en cambio, las empresas encuentran en los currículums de los residentes algo como esto (tomando claro, el ejemplo que ya tenemos):

Enero 2002 – Marzo 2002. Abarrotes Poncho.
Fungí como encargado.

Agosto 2001 – Diciembre 2001 Cybercafé DATOGA.
Fungí como encargado.

Octubre 2000 – Febrero 2001. Matadero 666
Fungía como castrador de cerdos.

PUTS!!! Esto no es una solicitud de empleo, es un currículum vitae.
A las empresas no les interesa si fuiste cerillo de Chalita cuando ibas en primaria. O si eres un excelente preparador de tacos de canasta. Tampoco les importa si toda la responsabilidad de vender un gansito a un niño que no sabe contar recaía sobre tu persona. Ellos buscan experiencia en problemas de ingeniería a niveles de empresas internacionales.

Como sea, pasamos a otro punto. Alguna información adicional o actividades realizadas.
Esta parte es en la que puedes apantallar al gerente de recursos humanos que puede contratarte con todas las actividades extraescolares que realizas, con los cursos a los que asististe para complementar tu educación o a los congresos que asististe como expositor o al menos, como participante, lo que demostraría que tan “actualizado” estás y que tan participativo eres.

Las empresas, buscan algo como esto:

Información adicional:

- Miembro activo de la Asociación Mexicana de Mecatrónica, IEEE, Asociación Mexicana de Robótica.
- He asistido a los congresos de la AMM como participante en 1999, 2000, 2001, 2004. - He asistido a los congresos de la AMM como expositor en 2002, 2003, 2005.
- He participado como expositor en los congresos de IEEE en Francia en 2003, y Ucrania, 2005.
- Campeón nacional de ajedrez 1998.

Otros cursos:
- Curso de Conexión de periféricos a una red Ethernet usando una red CISCO. 2007, México D.F.
- Curso de Control Digital mediante aplicaciones por Satelite, Montreal, 2007.
- Diplomado en programación de PIC’s, EUA, 2006.


Pero, usando nuestro ejemplo, encontramos lo siguiente:

Información adicional:
- He asistido al congreso de Ingeniería Industrial en 2004, llevado a cabo en Cancún dos noches, tres días.
- Tengo una página Web: elcerdocastradoyyo.myspace.com

Otros cursos:
-Curso de anestesia en puercos para la castración.


Algunas personas, no restringidas por la inteligencia y el sentido común, que adquirieron el curso de “Microsoft Office” apócrifo (O sea, pirata) que se lo aventaron y lo pasaron satisfactoriamente, lo ponen como referencia, sin imaginar las consecuencias legales que esto implica.

Claro, no pueden faltar aquellas personas más graciosas que listas, que ponen que tienen un conocimiento de varios idiomas.
Cuando no sabes que tanto dominas de inglés, pero sientes que sabes, te pones alrededor de 70% para evitar que las empresas te pidan un documento que avale una cantidad mayor. Pero, geniecillos bilingües, ponen que hablan hasta el 100% de inglés. PUTS! Ni Shakespeare tenía tanto nivel de inglés.
Raramente, el desorientado y maloliente individuo ni siquiera domina el español, pero ya sabe 100% de inglés.
Mejor aun, pasaste un examen de inglés hace 2 años, no lo has practicado decentemente desde que terminaste tu costosísimo curso y ya hasta te olvidaste de cómo pedir la hora. Pero como pasaste el examen, sabes chingos.

Otras personas, afirman que saben francés por que fueron a ver al cine la película “Lè pupú lè mató lè wawá” Y entendieron el nombre del protagonista - Pier - .
Aunque también están aquellas personas que desean poner que asistieron a un curso de Ruso durante dos semanas y que ya saben decir palabras como: Hola, adiós, bien, mal, y que se saben todo el abecedario ruso y claro, cómo no, 40 sustantivos, solo en nominativo, porque cuando comenzaban a ver el genitivo, cancelaron el curso porque era el único alumno.

Con elementos como este, se forman los currículums. Fácil, difícil, eso lo decidirás tú, querido y teórico lector. Como sea, lo peor que puede pasar es que el goey que lo lea se ría de ti y luego aviente el documento a su chimenea.

Au Revoir!

sábado, junio 30, 2007

Quicuagésimo quinto -Tiempo libre -

Este resumen no está disponible. Haz clic aquí para ver la publicación.

martes, junio 19, 2007

Quicuagésimo cuarto - Ausencia -

Saludos querido y teórico lector. Me congratulo en mi persona al saber que estás leyendo estas líneas, querida y teórica lectora (jolie poupée) de cuyos hermosos ojos cafés ya he hablado y he sido cuestionado infinidad de veces.

Contrario a la consiga no escrita del blog, haré una pequeña actualización a sólo unos pocos días de que salió la anterior; y no esperaré todo el mes para postearlo. Esto es, porque afortunadamente, ya termine este semestre (en el que aprendí a no confiar en la gente), que ha sido de altibajos tan pronunciados como los juegos mecánicos de Six Flags; pero que sin embargo logré superar; y la única razón por la que podría reprobar es por que mis profesores son unos: desgraciados bastardos, ancianos impotentes, suripantas frígidas, ojetes de porquería, castrosos mamones, sólo por mencionar algunos eufemismos sutiles para lo que serían en caso de que me reprobaran.

Pero bueno, dejemos a mis profesores y pasemos al tópico de este thread.

Por razones ajenas a mi voluntad, mi madre se fue de viaje a la ciudad de México, dejando a tres machos solos, hambrientos, inútiles y lo peor de todo, con toneladas de quehaceres hogareños. Al parecer se quedará por allá a cuidar a uno de mis antepasados (A.K.A. mi abuelita) durante algunas semanas más. Por tal motivo, mi padre, mi hermano y yo, debimos repartirnos las labores del hogar. Sin embargo, esto no fue tan sencillo como suena…

Sin más preámbulo que las líneas que verás a continuación, te presento:

Labores Hogareñas
Mira la gelatina… está temblando

M’kay! Son las 14:06 del domingo. Mi madre acaba de partir en su travesía al D.F. Sabemos que le espera tráfico, manifestaciones, posibles asaltos, preocupaciones por el cuidado de su madre enferma, etc. Pero también sabemos que todo lo que sufrirá mi madre es una pequeña parte de lo que tendremos que enfrentarnos mi padre, mi hermano y yo.
Mientras esperamos en la central de autobuses, sutilmente, intercambiamos miradas. Sí, efectivamente, todos sabemos lo que nos deparan esas largas semanas de ausencia de mi madre. Con sonrisas irónicas y acotaciones mordaces, regresamos a casa, comentando languideces sin importancia. Nadie quiere hablar de lo que nos depara. Finalmente, sabiendo que si no digo algo pronto, el resto de mi familia desaparecerá y me dejará todos los deberes a mí, decido hablar, sin dejar de notar cierta cara de molestia por parte de los demás integrantes:

Teh Dib.-M’kay! Todos sabemos lo que nos depara. Si deseamos sobrevivir de una manera más o menos decente, tendremos que dividirnos el trabajo. No me agrada, pero así tiene que ser. (Mierda, a ver si puedo hacer que ellos hagan todo el trabajo).
Padre de Teh Dib.- ¡Safo!
Hermano de Teh Dib.- ¡Safo!


No, al parecer será un poco muy imposible (puts!) hacer que ellos se encarguen de todo el trabajo. Bueno, esperemos hasta llegar a la casa para observar que tenemos que hacer.

Después de algunos minutos, llegamos a mi casa. Nunca había visto mi hogar tan grande. Entramos y observamos… la mesa tirada, todas las camas deshechas, los pasillos sin barrer y trapear, las habitaciones desordenadas, los platos del desayuno en el fregadero, la ropa sucia exactamente en el mismo lugar en donde la dejamos la noche anterior, la sala desordenada, el patio sucio, las plantas sin regar, las mascotas hambrientas, la ropa del día siguiente sin planchar. El que mi madre haya tenido que salir tan intempestivamente el mismo día en el que le avisaron que mi antepasado estaba enferma nos golpeó fuertemente.

Ahora bien, antes de poder decir cualquier cosa, mi padre y mi hermano, al observar el tiradero, argumentan con la seguridad que les otorga la flojera:

Hermano y padre de Teh Dib.- Ya me tengo que ir a trabajar.

Pero antes de que pudieran siquiera reaccionar, me atrincheré en la puerta y con la autoridad que me da el tener el I.Q. más alto de la casa (y tal vez el más alto que hayas conocido), les dije:

Teh Dib.- No salen de la casa hasta que al menos, tiendan su cama y recojan sus respectivas habitaciones. (¡Cha! A que no se lo esperaban)
Luego, siguió una conversación más o menos así:

Padre de Teh Dib.- No, pero es que en serio…
Teh Dib.- Shhhhh
Hermano de Teh Dib.- No, yo ya me…
Teh Dib.- Shhhhh
Padre de Teh Dib.- Es que ya se me está haciendo ta…
Teh Dib.- Shhhhh
…
Teh Dib.- Shhhhh
Padre de Teh Dib.- Ya me….
Teh Dib.- Ya había dicho un Shhhh por adelantado, entonces no debías haber hablado.
Hermano de Teh Dib.- Ya me voy a…
Teh Dib.- Shhhhh.

Después de algunos tensos minutos de negociaciones, aceptaron – no de buena gana – el ir a recoger sus habitaciones y a tender sus camas, mientras yo hacía lo propio. Cuando terminaron, hábilmente escaparon y me dejaron solo con toda la casa.

Comencé a recoger la sala y el comedor. Periódicos, papeles, servilletas, bolsas, envolturas, todo se fue a la basura. Los platos los pasé a dejar al fregadero y comencé a cubrir los sillones con el lienzo que tenían. Emprendí la tarea de barrer la casa e inmediatamente después de barrer, preparé todo para trapear. El pesado proceso de trapear se hace más complicado cuando eres un holgazán como yo. Pero al terminar miré con un halo de satisfacción el resultado de mis esfuerzos. Una casa limpia, que olía bien. Después, me decidí iniciar a lavar los trastes. Justo cuando estaba por empezar, escucho el ruido que hace mi mascota cuando tiene hambre; mueve su plato de un lado hacia otro por todo el patio y lo arroja contra cualquier cosa que pueda hacer ruido. Recuerdo que el Oso (no me pregunten, yo le digo perro), no tenía comida. Rápidamente salgo a la tienda, compro algunos Kilogramos de Pedigree y salgo apuradamente a servirle las croquetas.
Para los queridos y teóricos lectores que no conozcan a mi mascota, les diré que desconozco qué raza es, pero es grande. Cuando se para en dos patas me llega al pecho, y yo mido 1.86 m (según la máquina de Plaza Sendero).

Justo cuando salgo, el perro se abalanza contra mí. Sus patas chocan pesadamente contra mi abdomen y lentamente se van deslizando hacia abajo, dejando por toda mi ropa manchas de sus patas y por toda mi piel (abdomen y piernas) el recuerdo doloroso de sus afiladas garras.
Después de gritar como niña y exigirle al perro que dejara de rasguñarme, pareció notar que llevaba su comida y hábilmente dio un salto hacia atrás y me dejó proseguir con mi acción. Ya que estaba en estos menesteres, decidí cambiar su agua.

Cuando me disponía regresar a mis labores, observé con desagrado, que los perros no sólo son los mejores amigos del hombre. También son poderosas máquinas de excretar capaces de soltar cantidades repugnantes de pelo por todos lados. Con todo el aborrecimiento que podía emanar, recogí las emisiones del perro, su pelo y, con el cuidado de un neurocirujano lo deposité en una bolsa que cerré casi herméticamente. Posteriormente, la cubrí con otra y luego otra, selladas prácticamente al vacío.

Al terminar todas esas labores, comencé al fin a lavar los trastes. Esta actividad nunca me ha desagradado del todo, pero eran DEMASIADOS platos, vasos, cubiertos, ollas, cacerolas, etc. Casi desee que mi madre no hubiera hecho menudo para desayunar. Tomé un CD con varias canciones en mp3, lo puse en el DVD y con un volumen considerablemente más alto del que está normalmente, lavaba los platos mientras balbuceaba desafinadamente canciones como “I will survive”, “Real American”, “Shut your fucking face unclefucka”, “Eye of a Tiger” ó “The Internet is for Porn”.
Terminé la labor del lavado de platos con saldo blanco… bueno, casi; solo un vaso fue víctima de mis descuidos y ahora está en el paraíso de los vasos.

Mientras holgazaneaba y veía la TV con desgano, una sensación primitiva me invadió. Ya era relativamente tarde y no había comido. Sentía hambre. Abrí el refrigerador y descubrí que había cosas deliciosas para comer… si estuvieran preparadas. Pero como todo estaba en su estado de materia prima, la flojera me atacó y decidí ir a comprar algo.

De esta manera, logré hacerme de un poco de arroz, rollos de carne y cerdo con verduras que, aunque no lo creas, yo mismo calenté después de haberlo comprado en el restaurante de comida china que está frente al Waldo’s.
Ya que estaba tan oriental, decidí pasar a comprar una sopa Maruchan y un refresco. Llego a la casa. Leo con detenimiento las instrucciones de la sopa:

- Vierta agua hirviendo hasta la línea.
- Tape la sopa y espere tres minutos.
- Disfrute su sopa.

M’kay! Pongo a hervir el agua… esto está tardando demasiado… al diablo, le pongo al máximo la flama, voy a lavarme las manos y al regresar encuentro que el agua trata de escapar de mí usando su metamorfosis en vapor.

Tomo el agua hirviendo, la vacío en el vaso de sopa, tapo y espero un minuto: Tarda demasiado… dos minutos… ya casi… tres minutos: Al fin.
Abro la tapa y observo con deleite que la sopa está lista. Caliente, suavecita, con buen aroma… jamás resultado más magnífico coronara una primera tentativa.
Comí apresuradamente mientras veía televisión. Algunas horas más tarde, llega mi padre. Tenía hambre y deseaba cenar. Desafortunadamente para ambos, no había nada comestible que no estuviera en su estado primitivo de ingrediente.

Tanto mi padre como yo, sabemos cocinar. Pero tenemos un problema: Si mi padre cocina, a todo le pone nauseabundas cantidades de grasa, aceite, manteca, etc. A lo que sea. Y yo… cada que cocino, ensucio MUCHOS trastes. Uso trastes para todo. Así que teníamos que elegir:

1.- Yo cocinaba y mi padre lavaba la obscena cantidad de trastes que ensuciara, mas los platos y vasos que ocupáramos.
2.- Mi padre cocinaba y yo batallaba lavando las sartenes bañadas en grasa.


Nadie decía nada. Sabíamos perfectamente que si nos movíamos nos atorábamos… finalmente, mi padre con la sabiduría que le da la experiencia, eligió la mejor opción:

Padre de Teh Dib: - Vamos por unos tacos.

Después de cenar unos deliciosos tacos al pastor, regresamos a la casa.
Mi padre me comentó inocentemente que mi madre siempre le da la bendición antes de irse a trabajar después de cenar… conociendo sus intenciones de antemano, me pare delante de él y le dije lo más religiosamente posible:

- “Que la fuerza te acompañe”

Mi padre salió desconcertado. Yo reía en mis entrañas.

Ya era más o menos tarde y debía levantarme temprano para ir al tres veces H. ITSLP. Como recordé que no tenía ropa planchada, decidí realizar tan agradable actividad.

Planchar es una actividad que disfruto. Es relajante, me ayuda a olvidar que casi estoy en repetición de dos materias y me parece algo divertido.

No se que opines tú, querido y teórico lector, pero planchar la ropa me gusta. El planchar pantalones y playeras es tan relajante como una sesión de yoga. El encontrar la temperatura adecuada, usar vapor o no, decidir si le pones raya simple o doble es… emocionante. Sin embargo, el planchar camisas es algo completamente diferente. Sin temor a equivocarme, puedo decir que planchar una camisa de vestir es mucho más complicado que resolver una ecuación diferencial (Si no me crees, ponte a resolver una ecuación diferencial, toma el tiempo y compáralo con el tiempo que tardas en planchar una camisa). El planchar camisas es una actividad que me patea la entrepierna con alevosía. Como sea, terminé satisfactoriamente de planchar y concluí que ya era hora de ir a dormir.

Algunos minutos después de acostarme, curiosas preguntas comienzan a azotar mi mente: ¿Cerré la puerta de afuera? ¿Habré pasado Mantenimiento? ¿Cerré la puerta del patio? ¿Todas las llaves de gas están cerradas? ¿Cerré bien las llaves de agua? ¿Habré pasado Mantenimiento? ¿Apagué el ventilador? ¿Alimenté al perro? ¿Apagué la TV? ¿Apagué el Play Station 2? ¿Cuál es la velocidad de la oscuridad? ¿Habré pasado Mantenimiento?
Con furiosa necesidad me levanté y respondí todas las preguntas que me eran posibles. Al fin, era hora de dormir…
…
…
…
Las 04:36. Escucho un ruido… no, parece ser una voz que me llama:

- Teh Dib… Teh Dib… hijo…

Haciendo un esfuerzo sobrehumano, me doy la vuelta y trato de despertar:

- Teh Dib, hijo:

Volteo y observo a mi padre que con ilusa emoción, me despierta para decirme:

- Teh Dib, ya llegué hijo.

Pust!!! Siempre he sabido que mi padre es castroso, pero ciertamente esto lo sobrepasó. Hubiera sido suficiente una nota en la mesa, en la puerta o algo similar. NO era imprescindible que me despertara.

Así terminó el primer día de la ausencia de mi madre.

Tal vez te preguntes, querido y teórico lector (y si no, deberías), ¿Cómo hemos pasado los demás días?
Fácil… aprendí que cada uno tenemos actividades que nos desagradan menos que las demás, por lo que ideé un plan que facilita la vida de todos:

Yo lavo los pocos trastes que se acumulen en el día. Mi hermano barre todos los días y trapea cada tercer día. Mi padre lava la ropa cada 5 días. Y el domingo, todos colaboramos en la casa, barriendo el patio, arreglando la sala, acomodando nuestras habitaciones, etc.
Para la comida… bueno, últimamente mi hermano y yo hemos consumido cantidades industriales de “Tortas del Rey”. Y cientos de galones de refresco. Me he hecho infinitamente más vulnerable a la gastritis y diabetes. Mi padre ha aceptado con valor la posibilidad de contraer cólera al consumir comida en la calle; ya saben, en el puesto de Doña Tifo.
Me la paso sólo en mi casa después de las 19:00, hasta las 04:30, lo que me otorga ciertas libertades. Me aburro un poco, pero el PS2 me ayuda. El enviar mensajes con cierta personita que no menciono porque no se si le agrade aparecer aquí (krasívaia diébushka), me entretiene bastante.

Así, querido y teórico lector es como suceden las cosas…
Deseas burlarte de mi precaria situación, mandar un mensaje de condolencia a mi madre, preguntarme quién es la querida y teórica lectora de hermosos ojos cafés, o decirme de un buen lugar de tortas… siéntete libre de dejar un comentario… es gratis, en technicolor, y con gusto dejaré un comentario en el que me mofaré de todo lo que digas.

P.S. Lucy Pinder y Michelle Marsh juntas y Topless.
Como dijo mi gurú Polo Polo: ¡A HUEVO!
Actualización: Pasé Mantenimiento. ¡A HUEVO!

jueves, junio 07, 2007

Quincuagésimo tercero - De la verga -

Saludos querido y teórico lector y te reverencio, muy querida y teórica lectora. Te saludo congratulado de tu visita a este ámbito de conocimiento, en el que con laxitud ceremoniosa te empapas con el discernimiento que regirá tu destino.

Hoy, cansado, ojeroso, sin ilusiones y con una sensación de que todo va mal... no, creo que la palabra que busco no es mal... me parece que un mejor adjetivo (con todo y su adverbio) es... “de la verga”. Si, con la sensación de que todo va “de la verga”, me dispongo a compartir las historias de vida que con ansias mordaces esperas para darle un significado a la tuya.

Hoy, azorado por el desempeño tan “de la verga” que tuve en un examen, vengo a compartirte lo que para el autor sería una historia más de su saga “La vida detrás del mostrador”. En esta entrada, voy a relatarte, más o menos cómo son los examenes en el tres veces H, ITSLP. Pero, primero, a manera de introducción, utilizaré un documento, de origen desconocido, pero de acceso público en la red, en el que se relata más o menos algunos puntos que serán de ayuda en el seguimiento de este thread. En este documento (ahora accesible desde una página de Wordpress), se tratan los momentos anteriores del examen.

Sin más ni más, te presento:

Examen
Profe... ¿“De la verga” es una calificación?


Introducción

El día anterior al examen…

1. - La paradoja del tiempo

El tiempo transcurre, para uno, 200 veces mas rápido de lo habitual: “…la velocidad de las agujas del reloj es inversamente proporcional al tiempo que resta para el momento del examen…”. Se cae un lápiz al suelo, y luego de juntarlo sorpresivamente han pasado 10 minutos!!! Una breve merienda nos saca de golpe 45 minutos !!

Frases mas comunes:
¿YA… LAS OCHO ?? !!!

2. - Delegación de responsabilidades:

Se resume en una frase: “…¿QUIEN ME MANDO A MI A ESTUDIAR ESTA CARRERA … ME QUIEREN DECIR ?? !!!!!!…” (este síntoma se manifiesta repetidas veces a lo largo de todo el proceso)

La noche anterior al examen…

Nota: A partir de aquí ese fenómeno tan agradable como es “el sueño”, se convierte en nuestro peor enemigo, torturándonos, traicionándonos (a las 3:00 AM se presenta con toda su fuerza), boicoteando con el pasar de las horas el normal funcionamiento de nuestros órganos: torpeza motriz, dificultad para hablar, pensamientos inconexos, etc. A lo cual uno recurre a antiguas armas para este viejo enemigo: café, agua helada sobre la cabeza, azotes, etc…

3. - Examen de conciencia y arrepentimiento…

En medio de una situación en que una hora vale la vida, uno comienza a recordar aquellas noches que se la paso perdiendo el tiempo, mirando tele, divagando en algún bar, taringueando, o que se fue a dormir sin sueño. Odio a uno mismo (comienza el debacle emocional y motivacional). Recuerda que aquel café con leche y pan de queso le impide hoy repasar la unidad 3, y aquella vez que bajó a comprar aspirinas y llegó a lo de un amigo, sea probablemente la causa del próximo aplazo.

4. - Cambio en el orden de los valores y principios…

Todos los valores que uno mamó desde la cuna se trastocaron.
Frases mas comunes:
“…mi vida por una cama…”
“…doy TODO por 5 horitas mas…”
“…Va mi resto…”
“…te juro que si lo veo a este miserable, le pego un tiro en la frente…”

5. - Incursiones filosóficas y metafísicas:

Con el pasar de las horas uno tiende a sacar la parte mas reflexiva de nuestro ser, que en muchos casos denota graves alteraciones del estado psíquico.
Frases escuchadas:
“…uno siente que no sabe nada, y va y le sale todo… el hombre es impredecible….”
“…por qué en la vida tenemos que sufrir así?…”
“…para mi He-Man era marica…”
“…¿que harías si te ganaras un millón de dólares ?…”
“…¿la mujer maravilla era la novia de Superman ?…”
“…me gustaría reencarnar en una tortuga…”

6. - Evasión de la realidad:

Uno sueña con estar a 1000 kms de distancia, si es posible en otra época, y si es en otro planeta, mejor. (nuevamente síntoma 2, que cada vez se manifiesta con mayor intensidad)

7. - Abandono:

Nuestro verdugo “el sueño” se vuelve casi invencible en esta etapa. Nuestro aspecto es lastimoso y el sueño genera efectos alucinógenos de lo mas confusos. De golpe parece que las fuerzas nos abandonan, y nos preguntamos si todo este calvario tiene algún sentido.

Frases más escuchadas:
“…lo que no lo estudié hasta ahora… no lo voy a aprender en 2 horitas… me voy a dormir…”
“…esto no lo van a tomar no?…”
“…se van todos al diablo…”
“…¿que son esos duendes que caminan por el techo?…” (Síntoma número 2 nuevamente) Error: Nuestro enemigo “el sueño” no debe ganar: se aconseja el uso de castigos corporales para pasar esta etapa.

8. - Caos:

En algún momento de la noche todos los síntomas anteriores se dan en forma simultanea provocando un shock en el cerebro del estudiante que desencadenan los primeros síntomas físicos que por otro lado generan frases como estas:
“…yo siempre quise estudiar periodismo…”
“…¿y si me tiro por la ventana y termino con esto?…”
“…¿Vamos al Mante?!!!…”
“…no me presento…”

Horas antes…

9. - Síntomas físicos.

Esta etapa se caracteriza por los síntomas físicos, agravados por la falta de alimento, de higiene, exceso de cafeína, nicotina, alquitrán y stress. Síntomas más comunes: cólicos hepáticos, mareos, nauseas, acidez, diarrea, gases, arcadas, eructos, suspiros profundos, mareos, espasmos, tics, contracturas musculares, rigidez facial, contracciones estomacales, brotes en la piel, vista nublada, piel color amarillo claro, ceguera temporal, muerte súbita.

10. - Principio de amnesia ( …no se nada… )

De golpe uno quiere hacer un muy fugaz repaso, y ve títulos, palabras, definiciones (incluso escritas por nuestro puño), que uno juraría que en la vida nunca las había visto. Esto, a solo dos o tres horas del examen genera nada menos que un estado de pavor y pánico incontrolables. (NUEVAMENTE SÍNTOMAS 2, 3 Y 6)

Entrando al examen…

11. - Al borde del abismo

Uno solo quiere terminar con ese suplicio, ese calvario inhumano y cruel que lo humilla y rebaja a limites insospechados.
Frase mas común: “…que sea rápido…”

El examen finalizado…

Opción A: Aprobado: Exhausto y aliviado se va a tomar una cerveza por ese trago amargo que quedó atrás y por el pronto restauro del normal funcionamiento psicosomático. Salud!

Opción B: Reprobado: Exhausto y aliviado se va a tomar una cerveza por ese trago amargo que quedó atrás y por el pronto restauro del normal funcionamiento psicosomático. Salud!



Ahora, que ya leíste esa introducción, (se que te identificaste), pasemos a otro documento, también escrito por desconocidos del Internet, cuyo legado han sido modificando los geeks a placer:

Sensaciones universales ante un examen.

A. Llegada (demasiado temprano) al lugar del examen.

B. Repaso compulsivo y totalmente infructuoso de los apuntes.

C. Fase de cachondeo nervioso pre-examen.

D. Entrada atemorizada al aula donde va a perpetrarse el examen.

E. Reparto de las hojas para el examen (”¿Cinco hojas?!” dicen algunos).

F. Reparto de las hojas de preguntas (”En algo tan pequeño no pueden caber muchas preguntas” dicen algunos infelices).

G. Vuelta de la hoja y descubrimiento de que usan un tamaño de letra 5 o más pequeño.

H. Carcajada histérica.

I. Resoplidos varios y llevadas de manos a la cabeza automáticas.

J. Descubrimiento de que con lo (poco) que se recuerda no se pueden contestar ni a la mitad de las cuestiones.

K. Intentos vanos de copia (con el subsiguiente descubrimiento de que el de al lado tiene menos idea que tú).

L. Fase de derrumbamiento, desesperación, impotencia y espera (ya que se ve mal entregar el examen tras sólo diez minutos).

M. Entrega del examen y huida del lugar del crimen.

N. Fase de cachondeo nervioso post-examen.

O. Fase de exclamación de palabras soeces y de índole sexual (”Me rompieron el cu…”,”me re-acostaron”, etc).

P. Comparación de resultados (comprobando que no hay dos personas con las mismas respuestas, o mucho peor: todos coinciden menos vos. Típico).

Q. Fase de consulta compulsiva de los apuntes (cuyo único resultado es empeorar el estado de ánimo del consultante).

R. Fase de declaración de principios: “Ya no voy más a… (Cálculo, Física, Álgebra, Mantenimiento…)”.

S. Fase de negación (”¿Examen? ¿Qué examen? Yo no he hecho ningún examen”.

T. Fase depresiva post-traumática y elaboración de planes para eliminarla: “Necesito pegarle a alguien”, “Necesito emborracharme”.


M’kay, suficiente bibliografía. Ahora pasemos a como suceden las cosas en un salón de Ing. Mecatrónica, para un examen.

Primero, es necesario definir algunos puntos: Primero, el examen es de una materia que requiera PENSAR o simplemente es de una materia en la que se requiera memorizar algo. Segundo, el profesor que aplica el examen... es duro, es barra, es gay, es viejo, es joven. Todos esos aspectos que a primera vista para una persona no iniciada pudieran parecer irrelevantes, van formando la táctica que se utilizará en el examen...

Supongamos que el examen es de una materia que requiera memorizar una cantidad obscena de información. Primero que nada, llegas con una puntualidad intachable. Inclusive, 30 minutos antes del examen. Tienes la creencia de que si llegas temprano, puedes elegir el lugar en el que tomarás en examen y además podrás... rayar el banco para usarlo como “acordeón” temporal. Ahora bien, el elegir tu lugar no solo tiene la ventaja de que puedes rayarlo a placer, sino también que puedes acomodarte en el “campo de juego” y elegir el mejor lugar para presentar el examen. Hábiles y astutos como un zorro, los “sustentantes” hacen formaciones del tipo “Formación escopeta”, “Formación en I”, y para los más avanzados, hasta sus formaciones con “Ataque dragón”. En estas formaciones, todo gira en una persona que sabes puede tener las respuestas y el toma el puesto de “Quarterback”. El se encargará de repartir las respuestas a sus compañeros de equipo lanzando acertados pases en forma de “hojita con las respuestas”.

Ahora bien. La puntualidad no es el único elemento en el que todos coinciden. Misteriosamente, la gran mayoría de las personas del salón, están ataviadas con ostentosas chamarras, aunque afuera haga un calor “de la verga”.

Para el teórico lector que no sabe para que son estas chamarras, te diré, que son para poder guardar los acordeones, en cualquiera de todas las bolsas que trae la chamarra; y en caso de ser necesario, para guardar algunos ítems que servirán para “sordearte” en caso de que el profesor te descubra.

Siguiendo con las características, es notorio que al llegar, todo el mundo compara sus acordeones. Hay algunos acordeones muy ingeniosos, hechos en computadora e impresos en acetato para evitar ser llamativos. Otros, enrollados en los lapiceros, detrás del reloj, bajo la manga de la chamarra, etc. No obstante, llegan momentos en los que la información es tal, que los acordeones son ENORMES. Cuatro hojas de acordeón, escritas a doble columna, con letra 5. Y claro como no, los acordeones no serían nada sin los valientes que se arriesgan a utilizarlos.
Con velocidades sobrehumanas, y utilizando posiciones solo alcanzables para maestros del Yoga, los “aguzados” alumnos alcanzan sus acordeones y obtienen las respuestas a toda clase de preguntas. Desde las más simples, hasta las propiedades de los “esteres fosfatados”. No mamar.

Pero es más increíble, observar en acción la formación escopeta. El “Quarterback” sentado normalmente al centro de la fila, responde con agilidad el examen. Ya sea utilizando su razonamiento superior (como es mi caso), o el uso de eficientes acordeones (como es el caso de todos los demás). Al terminar de responder algunos de los cuestionamientos del examen, utiliza algunas modernas técnicas de adquisición y reparto de información. Ya sea con “papelitos”, o con “escritos en las gomas (borradores)”, que ya no se usan desde secundaria. Algunos más hábiles en este aspecto, demuestran lo temerario de su carácter, “intercambiando exámenes”. Put’s... la panacea del fraude en un examen es intercambiarlo. Requiere velocidad, temple, sangre fría, conocimiento y confianza en tus compañeros.

Pero, si consideran que el moverse es riesgoso, utilizan el habla. Con todo el genio del que son posibles, susurran preguntas y respuestas que viajan en todas direcciones en el salón.
- “... la 5” – le demanda uno al otro
- “Alta viscosidad, resistencia a la presión” – Le responde valientemente el otro.
- “La 1B” – Cuestiona otro más alejado, utilizando sus manos para comunicarse.
- “a” – Asegura el primero.

Y así, demostrando habilidades superiores de espionaje, es como muchas personas pasan los examenes... por mi parte... prefiero que me vaya... “De la verga”.

Bytes!

sábado, mayo 19, 2007

Quincuagésimo segundo - Me la pelaron -

Así es querido y teórico lector de dudosa higiene. Efectivamente querida y teórica lectora de grandes y hermosos ojos cafés. Tal como dice el título del post, me la pelaron; y aunque me hubiera gustado que fuera un poco más abajo, tal efecto de cortar y quitar cabello fue en la cabeza.

Yup, me pelaron la cabeza. Tengo el cabello corto. Y antes de que me de otro ataque de estupidez extrema que me obligue a jugar ambiguamente con el doble sentido, mejor pasaré a relatar tal y como sucedió el infame hecho.

Sin más ni más, te presento:

Bien peluqueada
Te quedó… bien, hijo



Era una tarde calurosa. Me encontraba tranquilamente en mi casa, posteando en los foros de lucypinder.info cuando recuerdo que tengo que ir a cortarme el cabello. Aunque es una actividad que no me gusta, y que en verdad me patea la ingle y un poco más, lo había prometido y no quería ser castigado por Mayuya al faltar a mi promesa sagrada.

Hago todos los arreglos para salir. Con toda la fiaca de la que soy posible salgo de mi casa y observo el cielo... aunque hacía mucho calor parecía que iba a llover; tal vez el cielo está triste y el sol no muestra su cara por tristeza. Después de todo, ¿Quién tiene un cabello tan bien cuidado? y ¿Quién le da un mejor uso que yo al mismo ítem?

Comienzo la travesía, caminando hasta la avenida principal que me lleva al matadero de cabello. Avanzo las cuadras con aspecto sombrío, buscando en cada rincón algún elemento sospechoso que parezca con intenciones de asaltarme. Intranquilamente llego al lugar. Solamente había ido allí una vez, pero el ambiente era cool. La chava que atendía era amable, incluso me atrevo a decir que era buena onda. Era eficaz y lo más importante de todo. Era un lugar barato.
Tan barato que cuando asistí ese día me di cuenta de que el lugar había quebrado.

Ahora tenía que buscar nuevas opciones. Entrar a un lugar con personas que no conozco a que me manoseen el cráneo y jueguen con tijeras cerca de mis orejas. Y lo peor de todo es que tenía que pagarles para que lo hicieran.

Avancé algunas cuadras más y encontré otra estética. Un lugar pequeño, tenía un precio más o menos aceptable y decidí entrar. Estaba nublándose vertiginosamente y no quería arriesgarme a mojarme.
Amablemente, una de las "estetístas", me pidió que me sentara mientras terminaban de hacer algún tratamiento capilar a unas señoritas.

Tomé asiento y me dispuse a leer alguna de las clásicas revistas que tienen en las estéticas: Cosmopólitan, de 15 a 20, Eres, etc. Al observar tal nivel de literatura, añoré con imperiosa necesidad los siempre útiles comics del “Mil Chistes” o el “Sensacional de Traileros”. Mientras pensaba en estos elementos gloriosos de la historieta mexicana, una señorita me llamó para que pasara a sentarme.


Había dos chicas atendiendo: una muy bonita y otra muy eficaz… me tocó la eficaz.


Me senté en la clásica silla, mientras la señorita me ponía el “babero” para evitar que mi ropa se mojara con el agua que utilizan y para que no me entrara tanto cabello al cuello.

- Estetista: ¿Cómo se lo corto?
- Solo me lo rebaja por favor, poquito, no quiero que me quede muy corto.


Me pidió que me quitara los lentes y justamente cuando los puse sobre una pequeña mesita, siento un impávido chorro de agua en la cabeza. La reacción más o menos fue así:


- Teh Dib: (Asopootamadre). Asopootamadre
- Estetista: ¿Está fría?
- Teh Dib: (No, cómo crees, solamente me gusta gritar improperios cuando la gente me moja la cabeza sin avisarme). Poquito.
- Estetista: Jijijiji, Perdón.
-Teh Dib: (Perra)

No se porque, pero todas las personas a las que contratas para realizar algún servicio a tu persona, se sienten con privilegios para considerarte su amigo de mucho tiempo, por lo que no dudan un instante en comenzar a hacerte plática, como si hubieran dormido juntos. En mi caso, la conversación fue más o menos así:

- Estetista: Parece que va a llover, ¿verdad joven?
-Teh Dib: (No, para nada, el cielo nublado solo indica que el sol ya se murió y que el mundo se va a acabar). Sí, algo por el estilo.
- Estetista: Pu’s ya ve que en otros estados si ha estado lloviendo muy fuerte.
- Teh Dib: (¡Ah! Que chido. Si llueve en Chiapas tal vez llueva también aquí). No se.
- Estetista: Salió en las noticias. ¿No ve las noticias?
- Teh Dib: (Solo para burlarme de las tonterías que dice la conductora del noticiero local). No.

Al fin pareció entender que yo asistía a aquel lugar a recibir un servicio por el que estaba dispuesto a pagar, no a hacer amigos para formar un club que se dedique a hablar del clima.

Pasaron algunos angustiantes minutos, cuando observo que toma las tijeras. Con inquieta curiosidad busco en el espejo sus manos, asegurándome de que pase lo suficientemente lejos de mis oídos, mientras me pregunto si habrá lavado y esterilizado las tijeras que están mutilándome el cabello. Sin embargo, en una actitud inteligente me guardo mis comentarios, toda mi vida social yacía en sus manos.


Luego, inician las interminables preguntas:


- ¿Corte cuadrado o redondo?
- ¿Las patillas cuadradas o en V?
- ¿Te lo degrafilo?
- ¿Con volumen o sin volumen?

Put’s, 4 años de ingeniería y no tengo idea de a que se refieran esas preguntas. De haber sabido mejor hubiera estudiado peluquería. Por cierto, a todas las preguntas las respuestas fueron: “Como me quede mejor”.

Pasa angustiante media hora. Veo como mi cabello cae minuto con minuto. El peine pasa por mi cráneo con ambigua necesidad. La lluvia comienza a caer, insolente, fría.


Minutos después, la amable señorita me dice que ha terminado.


Deja las tijeras y toma un espejo que pone detrás de mi cabeza. En el otro espejo observo con cuidado cada detalle. El largo se ve bien, el volumen es adecuado, buena movilidad… parece estar M’kay.


Cuando observa mi señal de aprobación, me quita la “bata”; pago y me voy.


Al llegar a mi casa me encuentro con mi padre, que, desconcertado, busca las palabras adecuadas:


- Padre de Teh Dib: Te quedó… bien, hijo.
- Teh Dib: …


Me meto a bañar.
Mojo mi cabello y comienzo el masaje de mi cuero cabelludo. En eso, el cabello comienza a caer. Millones y millones de cabellos caen intempestivos en la regadera. Hasta parece una escena de “The Grudge”. Pasan los minutos y sigo masajeando mi cráneo… más cabello cae. Tomo el shampoo y comienzo a aplicarlo por mi cabeza, esperando que los químicos del shampoo hagan más rápido el proceso.

Varios minutos más y el cabello sigue cayendo.

Al fin, parece que no hay más cabello suelto. Me remojo una vez más la cabeza y veo en mis manos que ya no hay cabello. Feliz, decido observar en el espejo como quedé:

- Teh Dib: (Agh!!! El horror… )

Al ver aquel espectáculo, preguntas asaltan mi mente:

¿Dónde quedó todo aquel volumen? ¿Por qué está tan corto mi cabello? ¿Siempre he tenido cuatro dedos de frente? ¿Qué habrá de cenar?

Todo lo que había visto en la estética, era el acomodo adecuado del cabello cortado. Ahora, simplemente tengo el cabello corto. Nada especial.

Bytes!

P.S.: Manejar motores desde un PSP ha valido toda la carrera.