lunes, enero 15, 2007

Cuadragésimo cuarto – Espanyol –

‘s up? Querido y teórico lector. Ahora ya por fin, escribiendo desde mi casita, viendo las mismas letras que tu observas con sumo cuidado en este momento, desde un monitor nuevo… que desafortunadamente, es inferior al anterior, por mucho.

Sea como fuere, hoy estoy feliz, puesto que al fin puedo ver las imágenes de 4000 pixeles de Lucy Pinder almacenadas en mi disco duro (cada imagen más escandalosa y reveladora que la anterior, por cierto).

Hoy trataré de un tema que es ciertamente complejo de abordar. Hoy voy a escribir acerca del español. Sí, esa lengua extraña que hablan en algunos países. Es similar al inglés, al francés, al latín e, incluso se parece al lenguaje l33t.

Primero, debo aclarar puntos muy importantes… por ejemplo; aunque mis calificaciones en la materia de español siempre fueron sobresalientes, eso no quiere decir que yo sepa español. Una cosa es el balbucear algunas palabras de una forma gramaticalmente medio correcta (o sea, como yo lo hago) y otra muy distinta es saber hablar español. Por ejemplo, hace tiempo mientras me retaba a mi mismo a algún desafío extremo, (que por supuesto acepté), me llegó a la mente una pregunta que no me permitió dormir cerca de seis días, hasta que encontré satisfactoriamente la respuesta. La pregunta es: “El verbo seas… ¿en que tiempo está conjugado?”

Zaz!!!

Ya que te diste cuenta de que no sabes hablar español, te diré que SEAS es el verbo ser, conjugado en el presente del modo subjuntivo. ¿O era en antefuturo?

Doble Zaz!!!

Pelas… a que ni sabías que existía el tiempo “antefuturo”… o peor aún, el modo subjuntivo…

O, que tal, si te pregunto el pretérito imperfecto del verbo enviar… dudo que lo sepas. Aún mas dudo que alguna vez hayas escuchado hablar del “pretérito imperfecto”. Algún teórico lector despistado, inclusive se ha de estar preguntando ¿Qué demonios es el pretérito? La respuesta, para que no te quedes con la duda, es Enviaseis.

Aunque, tal vez, en lugar de atiborrarte con preguntas de considerable dificultad, deba realizar un pequeño escrito en el cual, te explique con detalle, por que se me ocurrió este post. Por supuesto, con un español con el cual deberías estar familiarizado.

Así pues, comenzamos:

Español
Je ne parle pas espagnole très bien


Exordio.

En un lugar del IICO, de cuyo nombre no quiero acordarme, manteníanse reunidos cuatro compañeros de clase. Uno de ellos - casquivano por naturaleza - comentaba en tono sobrecogido sobre las capacidades de uno de sus amigos, que éste singular camarada estudiaba en una institución de formación superior de muy alto prestigio. Un prestigio tan alto como las exorbitantes colegiaturas que por sus servicios exigía.

Uno de sus compañeros, en un estado cerca del Nirvana, usando perífrasis y circunloquios – valga el pleonasmo – comentó mordazmente que la educación que el citado personaje y ellos recibían, era, en similitudes colosal. Los otros compañeros, al concordar en esta afirmación, apostaron en incómodo lugar al retraído sujeto. Aunque, para al menos escapar con una humillación de dimensiones tolerables, tomó una salida fácil y balbuceando felizmente dijo:

- Pu’s al menos si salen sabiendo bien inglés.

Así, mientras los otros tres compañeros pensaban lo burdo del comentario, sin tomar en cuenta el horrible uso de la gramática, el obtuso individuo recibió unos segundos de tenso silencio, cosa que consideró como un accésit, y descansando su espíritu se relajó.

Mi honorable persona, aburrida y notoriamente perturbada, no podía dejar que el ego del desorientado ser, formara un ábside fabricado de incoherencias que se extienden varios furlongs. Si bien es cierto que (se rumora) adquieren un considerable aprendizaje del idioma anglosajón, si el “camarada” del que se comentaba al principio, hablaba igual que el burdo humanoide; entonces, no sabría español. Y así se lo dije, dejando en claro, que ni el camarada, ni el atolondrado ente, saben hablar español. – Aunque, modestamente, mencioné que yo tampoco sabía –. Escrupulosamente, usando palabras rimbombantes, se lo mencioné al… crapuloso individuo (se me acabaron los eufemismos), que para disimular su frustración, rió irónicamente.


De esta manera nació la idea del presente post.

Por supuesto, no pienso intentar enseñarte español, querido y teórico lector.

Simplemente, escribo esto para que te des cuenta de que el español es uno de los idiomas más complicados del mundo, y tenemos la suerte de “poder hablarlo”. Y más importante aún, la obligación de conservarlo, mejorarlo y usarlo de una manera eficiente. Ciertamente, me pasé de circunloquios en el texto anterior. Sencillamente pude haberlo escrito de la siguiente manera:

- estabamos cuatro goeyes hablando y el arqui dijo que uno de sus ponedores iba en el tec de monterey y que ahi si salen conociendo ingles bien chido yo le dije que no mamara ni siquiera ablaba espaniol como se debe

Dejando a un lado el hecho de que la redacción es peor que la de Carlos Cuahutémoc Sánchez, el que no tenga signos de puntuación es algo imperdonable. No tiene comas, puntos, acentos ni nada parecido. Las faltas de ortografía resultan obscenas y la frase cambia completamente de sentido.

Analicemos la parte que dice “conociendo ingles bien chido”. No es lo mismo conociendo ingles, que conociendo inglés. La primera frase se refiere a la inspección minuciosa y exhaustiva de las ingles, o sea, donde se juntan los muslos con el tronco. La segunda frase se refiere al conocimiento avanzado del idioma inglés.


Como escribí en el post de ortografía, no es lo mismo "La pérdida de la secretaría" que "La perdida de la secretaria".

Mención aparte merece el hecho de que según un estudio hecho por el Instituto Maurer, tanto en inglés como en español, la gente usa un promedio de 1000 palabras para comunicarse y leer el periódico. ¿Cómo es eso posible, si el diccionario escolar de Fernández Editores trae más de 60 000 palabras?

Tal vez, sólo tal vez, el poco uso y conocimiento del español (al menos en México), se deba al programa escolar, en el que se prefiere que los alumnos de primaria y secundaria sepan cómo se realiza un resumen, o una ficha bibliográfica de cita textual (que por cierto, volverán a ver en preparatoria e incluso, en la universidad), que en saber qué es un adverbio y como se usa.

Por ejemplo querido y teórico lector, ¿puedes tú decirme cómo es el plural de los apellidos compuestos?

Pero pasemos a ejemplos más conocidos por ti. Por ejemplo, el verbo IR, en imperativo, casi todo el mundo sabe que para la segunda persona, la conjugación es: ¡Ve! Aunque, conozco a cierto personita china que dice ¡Ves!

E igual para muchos verbos conjugado en la forma interrogativa:

¿Ya comistes? ¿Si vistes? (del verbo ver, no del verbo vestir) ¿Pasastes? ¿Fuistes?

El muy usado dijieras en lugar de dijeras, el haiga en lugar de haya, etc.

¿Tú como usas el superlativo de antiguo?
Casi estoy seguro de que contestasteS atigüísimo. Pu’s no, es antiquísimo. Y estoy casi más seguro (óoorale con la oración!!!) de que por ahí hay varios lectores que no saben ni que putas es un superlativo.


Por supuesto, hay personas cultas que saben a lo que me refiero. Incluso, muestran irónicas pautas de conocimiento burlándose de los paradigmas y cambiando el significado de las palabras. Como ejemplo, tenemos a los que dicen dispositivas en lugar de diapositivas.

O claro, el rompido, ó el conocidísimo verbo conprar.

El hecho de que personas como la mencionada en algunos post anteriores, Doña Mari, digan la agua, la alma, la calor etc. Es algo que me perturba en demasía. Primeramente, es un deber casi cívico saber que a las voces femeninas que comienzan con a tónica se les antepone el artículo el para evitar el mal sonido. Por supuesto las voces femeninas que comienzan con a átona llevan el artículo que les corresponde. En cuanto a “la calor", lo correcto es “el calor”, ya que calor es un sustantivo MASCULINO.

La mezcla incorrecta de tiempos, también ejemplificada por la siempre cómica Doña Marí, con su ya célebre frase: “Si habria sabido hubiere conprado la agua”.

PUUUUUUUUUUUTTTTSSS!!!

Saavedra se ha de revolcar en su tumba cada vez que alguien lee esto. Cuatro errores gramaticales en una frase de 7 palabras. No mamar, en serio no mamar. (Del coraje ya ni conjugo los verbos… LOL!).


Pero weno, el español es mucho y mi tiempo es poco. Por ahora aquí le dejamos. Solo quiero terminar con una frase que debo compartir con ustedes, queridos y teóricos lectores…

“Leer no duele”

Bytes!

P.D. Si se dieron cuenta de que en verdad no valen madre en español, les recomiendo el libro: La lengua española a través de selectos autores mexicanos, de María Edmée Álvarez y editado por Porrúa. El último que he visto data de 1974 y es el mejor libro de español que haya tenido el placer de leer.

También, les recomiendo ver los programas: “La dichosa palabra”, los sábados a las 20:00 en canal 22 (en S.L.P. es el canal 9). Y “Reto 47” de lunes a viernes a las 19:30, por el mismo canal.
Además, pueden ver la columna “¿Cómo dijo?” en el periódico “El sol de San Luis” cada jueves y domingo. O de perdido, la sección “Enriquece tu vocabulario” de la famosa revista “Selecciones Reader’s Digest”. O muy de jodido, la sección “¿Cómo se dice?” en el noticiero Hechos meridiano.

P.D.2. Un agradecimiento a los que voluntaria e involuntariamente participaron en este post, compartiendo su muy mal uso del español.

2 Personas con IQ alto han comentado:

Adrian dijo...

Felicidades, este nuevo post te quedo chido; si chido, yo soy de esos que usan solo una ínfima parte de nuestro vasto vocabulario.

Te anexo una lista de las palabras que mas uso:

Barra
Göey
Castroso
Castrosisimo
Castrosisisimo
Carlito (Superlativo absoluto)
Chino (Superlativo relativo)

Y pos la mera neta tuve que sacar mi larus para entender lo que decías jaja, lo único que no me gusto fueron los ataques a doña Mari, doña Mari rules!!!!

Haber cuando me prestas uno de tus libritos de la lengua española, a pesar de que no me gusta darte la razón, me duele admitirlo pero la tienes, leer no duele... mucho, jaja.

Sobras.

jeny dijo...

A ver Hernesto (la H es muda), osea, ya sólo tengo casi 1/2 litro de sangre en mi cuerpo, por la gran piedra que me lanzaste.

La "s" que muchos mexicanos utilizamos al final de una frase o alguna palabra, se cuenta que proviene de los pequeños poblados que existen en México y como sobrevivir sólo de agricultura en nuestro país no es suficiente, algunas personas emigraron hacia las zonas urbanas. Y es así como algunos de nosotros hablamos con la "s" la final. (Conjetura mía).

Gracias por decirme goeye. Según con las personas fashion que usualmente salgo para distraerme, no es goeye es wey.

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