martes, enero 01, 2008

Septuagésimo - 2008 -

Saludos querido y teórico lector. Ya estamos en el año 2008. Confío en que este será un año interesante en verdad. Para comenzar, es bisiesto, lo que significa que tendremos que soplarnos un día más de febrero.
El número 2008 es divisible entre 1,2,4,8,251,502,1004 y 2008.
La raiz cuadrada de 2008 es: 44.810.

Y como todos sabemos, ese es un dato completamente inútil. Como sea, con el año nuevo viene lo clásico: los propósitos de año nuevo, los agradecimientos por el año pasado, las remembranzas de todo lo que hicimos mal el año anterior, etc. etc.

Y claro como no, la cena de año nuevo.
En mi casa, la cena de año nuevo es poco menos que una saga. Es la efímera representación de todo lo que estuvo mal y que va a ser sustituido por todas las cosas buenas que esperamos traiga el año. Pero, para no hacerte perder más tiempo en este nuevo y espero productivo año, te presento, querido y teórico lector:



Cena de año nuevo
¡Salud!

Como mencioné anteriormente, querido y teórico lector, la cena de año nuevo es ciertamente una saga, una odisea, una aventura y en ocasiones, una leyenda. Y esto se debe completamente a las tradiciones que mis padres heredaron de sus respectivos progenitores y que tratan de inculcarnos a mi hermano y a mí. Aunque sus tradiciones son como una mezcla de muchas otras tradiciones. Religión católica, Feng Shui (El mortal arte de acomodar muebles), etc.El día 31 comienza temprano. Bueno, más o menos. A las 08:00 mi madre ya está despierta, ya se bañó y comienza con las innumerables actividades de ese día. Por alguna razón, según ella, no se debe comenzar el año teniendo ropa sucia en casa. Así que comienza con la interminable labor de lavar toda la ropa que no había lavado el resto de la semana. Pantalones, camisas, ropa interior, sábanas, cobijas, cortinas, etc. etc.

Cuando termina de lavar; mi padre (que decidió no trabar para "ayudar" a mi madre con los preparativos), despierta de su letargo y con contagiosa alegría saluda a todos en la casa. Obligando a mi hermano, tanto mis padres como él salen de la casa cerca de las 13:00 para comprar las provisiones de lo que será una deliciosa cena de año nuevo. Compran ítems indispensables para esta cena. O al menos, indispensables en mi casa, ya que invariablemente, siempre hay:

- Espaguetti blanco y rojo
- Cervezas "Noche buena"
- Baguettes cortadas en elegantes rebanadas.
- Refresco hasta para bañarte
- Duraznos en almibar

Entre todos los demás ítems que necesitarán para realizar el platillo de año nuevo, que en los últimos años se ha acostumbrado "Lomo" en alguna salsa exótica que le da un sabor interesante.
Tardan varias horas comprando y otras varias formados para pagar. Mientras tanto, yo me la paso jugando en mi casa con mi adorado PS2.

Cuando regresan es cuando comienza la verdadera masacre.

Primeramente, depositan las bolsas de plástico del supermercado en la mesa y, querido y teórico lector, el que los otros tres miembros de mi familia estén en la mesa mientras yo juego PS2 crea una atmósfera medio rara, ya que a nadie de mi casa le gustan los videojuegos. Por tal motivo, decido apagar el Ps2 y venir a escribir este post.Para este momento, mis padres han acabado de sacar todas las cosas que acaban de comprar y comienza lo interesante. Mi padre, por alguna razón, tiene una fijación con las bolsas del supermercado, así que junta todas y principa a doblar una por una todas las bolsas. Cuando están perfectamente dobladas en un perfecto triángulo equilátero (en ocasiones isóceles, dependiendo del humor de mi padre), se dedica a almacenarlas en el lugar que mi madre ha destinado para tal efecto. Todo eso sucede mientras mi madre batalla con el Lomo de cerdo que será nuestra cena al meterle toda clase de deliciosas guarniciones... cerezas, aceitunas, queso amarillo, etc. etc.

Mi hermano, mientras tanto ha comenzado con la demandante actividad de abrir latas. Abre indiscriminadamente latas de cerezas, de chiles, de cebollas, de frijoles, etc. etc. Hasta que mi madre se da cuenta y lo reprende. En ocasiones siento que mi madre desearía patearlo.
Así prosiguen las horas, la cena está "preparada" y listo para el horno, pero desafortunadamente, apenas son las 17:00. Todos en la casa estamos hambrientos, la cena estará hasta dentro de 7 horas (por que en mi casa se acostumbra cenar hasta exactamente las 0:00 hrs, del día primero). Ágilmente, nos preparamos algunas hambuerguesas que calmarán nuestra hambre. Y justamente cuando estamos satisfechos, mi madre nos convierte en esclavos filiales...

Madre de Teh Dib - Teh Dib... haz tu cama, ayúdame a cambiar tus cortinas.
Madre de Teh Dib - Hermano de Teh Dib, también tú, haz tu cama, cambia tus cortinas y arregla tu cuarto.
Madre de Teh Dib - Padre de Teh Dib, haz la cama, cambia las cortinas y pela las cañas para el ponche.

Mi hermano entonces inventa la ingeniosa excusa de que va a lavar el carro. Y antes de que mi madre pueda reprochar, ya está saliendo.

Mi madre también tiene la creencia de que el año nuevo no puede ser recibido en una casa sucia.
Por tal motivo y para "lavar todo lo malo del año pasado", nos obliga a realizar una concienzuda limpieza a toda la casa. Sábanas, cobijas, colchas y cortinas limpias, habitaciones arregladas, cocina impecable y un baño tan limpio que se pueda comer en él.

Cambiar las cortinas es una actividad en extremo sencilla. Tomas el cortinero por un extremo, lo safas, sacas la cortina y pones la limpia y finalmente vuelves a poner el cortinero adecuadamente. No obstante, es una actividad que me caga. Me patea el cambiar cortinas. No entiendo por qué tengo ese odio patológico a cambiar las cortinas. Tal vez sea porque mi castrosa tía Josefina pasó muchas horas de mi niñez torturándome haciendo cambiar las suyas, pero por alguna enferma razón me patea. Y mi madre lo sabe. Y no le interesa. Me hace cambiar las cortinas de mi cuarto, las de la sala, las del comedor, las de la cocina y las de su cuarto. Esa era una labor de mi padre, pero al estar "pelando la caña" no podía hacer dos cosas a la vez...

Mi madre entonces se vuelve un robot de la limpieza. Trapea casi con una furia renovada cada fin de año. Pasa el sacudidor y la escoba por las más irrisorias partes de la habitación, y toma con un trapo lo que sea que pudo haberse quedado ahí. Cambia el mantel de la mesa y hasta la adorna.

Al llegar el momento de meter el Lomo al horno, todos en la casa sabemos que esto tomará tiempo. El horno, a diferencia del resto de la estufa, no tiene encendido electrónico, por lo que necesitas ponerle un cerillo al piloto para que encienda adecuadamente. Sin embargo, mi madre tiene una fobia extraña a encender el horno por lo que siempre pide la ayuda de alguien en la casa. El elegido es casi siempre mi padre. Toma un cerillo y gira la perilla. En cuanto lo va a acercar al piloto, mi madre comienza a balbucear histéricas instrucciones y precauciones.

Cuidado...
no te vaya a explotar
Ay, ay ay... no,
no... ya casi...
bájale a la lumbre...
...
...

Frases similares son pronunciadas mientras alguien intenta encender el horno. Felizmente se logra y entonces, el Lomo se mete al horno para pasar ahí las próximas tres horas.En ese tiempo, mi madre sigue con la concienzuda limpieza. Mi hermano, después de tres horas de lavar el carro, regresa y comienza a partir las baguettes. Mi padre realiza las actividades que mi madre le ordene en cuanto a la limpieza de su habitación se refiere. Y luego se prepara para relizar su hobbie casero favorito... "Bolear los zapatos". Por supuesto, para recibir el año nuevo, debemos estar "bañados", "arreglados", "perfumados" y demás. Y pu's... a huevo, los zapatos son parte importante del atuendo.

Falta media hora para las 0:00. La TV está sintonizada en el "Canal de las estrellas", esperando la cuenta regresiva. El Lomo sigue dentro del horno, pero ahora enfriándose. La mesa está puesta elegantemente y la familia espera con hambrientas ganas el momento de la cena. No hay uvas, no hay campanadas, sin embargo, mi madre compra globos y pone una serie de doce para cada miembro de la familia. Debemos romperlos consecutivamente y de forma sincronizada con las campanadas de la TV.No hay ropa interior de colores extravagantes para atraer el dinero, el amor o lo que sea que atraiga la ropa interior de color. Al ser las 0:00 hrs, mi madre se funde en un abrazo con mi padre, deseándose un buen año nuevo. Mi madre me abraza mientras mi padre hace lo propio con mi hermano... luego mi padre me abraza mientras mi madre repite la operación con mi hermano. Al final, mis padres vuelven a abrazarse y mi hermano y yo nos vemos... Feliz Año nuevo, decimos al unísono, concientes de que es lo más cernano que estaremos de darnos un abrazo... pero así está bien para ambos.

Todos nos deseamos un excelente año nuevo. Mi madre derrama solitarias lágrimas, mitad esperanza por el año nuevo, mitad tristeza por la pérdida de su madre. Mi padre lleva el Lomo a la mesa y mi madre sirve la cena. Todos toman sus copas de Sidra (y yo la de Rompope, puesto que la Sidra no me gusta) y a la palabra que más bien parece una orden de ¡Salud! lanzada por mi padre, chocamos nuestras copas y brindamos, tomando rápidamente el contenido.
Cenamos, recojemos la mesa. Nos deseamos feliz año nuevo otra vez y nos vamos a dormir.



Así termina este post, querido y teórico lector. Pero pu's vamos a ver como completamos esta entrada:

Para no romper con la tradición, pu's órale, vamos a ver qué sale de todo esto.

Comenzaré con los agradecimientos:

Primeramente (al igual que el año pasado), debo mencionar que no recuerdo nada de lo que sucedió antes de la segunda mitad del año, por lo que si alguién hizo algo bueno por mí en ese periodo... pu's ya se me olvidó... XD.

Agradezco:
A Jeny por todos los aventones que me dio a mi casa saliendo de clases.
A Gañán, por exactamente la misma razón.
Al Cabra, por darme un aventón todas las mañanas a mi residencia.
A Josué, por darme un aventón de regreso de la residencia.

También quiero agradecer a todos y cada uno de mis queridos y teóricos lectores que leen todas las patrañas que escribo y que se toman algunos segundos para escribir sus pensamientos sobre el post. Especialmente a los que constantemente escriben, BsO, Dio, Rosalba, y el prolijo Anónimo, que siempre deja un comentario.

Quiero agradecer también a todos los que con copiosa alegría postean en sus respectivos blogs, dándome una inevitable inspiración para seguir escribiendo todas las arrancadas que llegan a mi mente. A los "bloggers": "BsO", al "Autor", al "Fantasma de la máquina", a "Ivaginaria", a "Malizia", al profeta de nuestros tiempos "Cucamonga", y a "Beto". A los amables webmasters y creativos de las páginas de "Pelapapas.com" "Legión del espacio" por hacer de sus respectivas páginas una obligada referencia cada que entro a Internet.

Como siempre, a mis compañeros del ITSLP, que de nueva cuenta me han enseñado que no importa que tan tonto sea, siempre habrá alguién más tonto que yo.

Y antes de terminar este capítulo, quiero externar mi enorme agradecimiento a "Pando" por que es una de las pocas personas que puede presumir de haberme enseñado algo.
Pando... siempre estaré en deuda contigo.


Propósitos:

Durante años, la humanidad se ha preguntado si en verdad Teh Dib va a realizar sus estudios de maestría. Y finalmente, aquí, en "La insoportable levedad del ser - Teh Dib", hemos descubierto la respuesta. Y la respuesta es un definitivo... Tal vez.

Como sea, mi único propósito de año nuevo es titularme y ya. Si vivo para después de eso; lo que venga será un bonus.

Arrepentimientos:

- No haberme tomado una foto con una cosplayer de Tifa muy potable.
Es todo.


Deseos:

Pu's... todo el mundo siempre se la pasa deseando Salud, dinero, amor (ánda la osa, me sonó a canción), felicidad y demás. Así que, como todos ya te desearon esas cosas (aunque sea en la TV), no me queda más que desearte abundantes y complacientes orgasmos todo el año. Cómo, cuándo, dónde y más importante, con qué o quién... eso lo decides tú.


Y para terminar, parafraseo al periódico "El sol de San Luis"...
"Que las pulgas de mil camellos infecten el culo de todos aquellos que quieran joderte en el dos mil ocho y que sus brazos sean tan cortos, que no pueda rascarse". He dicho.

4 Personas con IQ alto han comentado:

Anónimo dijo...

Yo no vivo con mis papas.. o sea, con mi papa si.. mi mama y mis hermanas viven en otro hogar y aunke eso no te importe jaja solo keria decirlo... boeno, a lo que voy, es que ps disfruta al maximo esos momentos, que aunk yo se que te repatea la entrepierna cambiar las cortinas, es lo que mas vas a extrañar...y cuando te cases, la maldicion de pon las cortinaz te seguira..... mis mejores deseos jajaja

ATTE BSO

dio dijo...

jajaja pues feliz año teh dib

por cierto me encanta la maldicion fijate no pense que algo bueno saldria del periodico

rosalba dijo...

Te dije mil veces que te tomaras la foto con esa cosplayer, pero no haces caso… Te lo dijé… pero ya que… igual y te la encuentras algún día de nuevo jajajajaja. Saludos!

Anónimo dijo...

CI de 141... sabinakdc@hotmail.com
Sardónica, insalubre, pero a final de cuentas algo interesante.
Divertida -entretenida- por tu narrativa, eso, o me afecta la falta de sueño.
You shall...

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