miércoles, agosto 24, 2005

El quinto - Las clases de Dib -

Hace tres días regresé a clases. Esto es bueno, ya que no me voy a aburrir tanto, pero es malo por que no descansé nada.
Sin embargo, el estar en la escuela, me da cientos de temas para criticar en el blog, para que tú, mi teórico lector ingrato te diviertas con las tonterías que escribo y no dejes ni un mensaje que tanto me inspiraría... ejem! Cómo sea, pues ya saben lo que pasa cuando es el primer día de clases... conoces a tus nuevos profesores, tus nuevos compañeros, aquella chava que te partió el corazón y te dio tus pataditas en el ego ahora luce mejor que antes, etc. etc.

No obstante, este blog estará dedicado a hacer una generalización de los profesores del mundo, basándome en los que me darán clases este semestre y los anteriores.

Dib presenta:

Los profesores según el Dib.
Cualquier parecido con la realidad es por que así es.


Muy bien, es el primer día de clases de tu nuevo semestre. Cómo no conoces a los profesores, tratas de llegar temprano y tomar un lugar en el que no seas muy visible, pero que tampoco parezca que estás tratando de evitarlo.
Te sientas. Estas en los clásicos saludos a tus simiescos compañeros, fingiendo que pones atención a toda la basura que sale de sus bocas, cuando llega el primer profesor:

- Buenos días... ¿son de la carrera (aquí va la carrera a la que asistes)?
- (No, sólo estoy aquí por que me dijeron que regalaban dinero... ¿Es usted el generoso benefactor?). Si, así es.
- De la materia de (pon aquí la materia que lleves)
- (No, ¿por que llevaría yo esa materia en el mismo salón en el que todos los demás de mi carrera la llevan?). Sí.

Entonces, el profesor entra. Y tus compañeros que estaban afuera, entran al unísono, como si el profesor fuera un perro ovejero, mientras ellos balan en sus mentes.

OK, aquí tenemos dos posibilidades:

1.- Tu profesor es alguien que ha estudiado más de lo que es el "promedio", (para el teórico lector que no alcance a comprender lo que esto significa, me refiero a que tiene maestría o doctorado).
En este caso, lo primero que hará es restregarte en la cara que es mas estudiado que tú (nótese que estudiado es diferente a listo). Pondrá su título, luego su nombre en el pizarrón. Después mencionará en que es su postgrado. Él (o ella) sabe que no nos importa en que sea, pero no puede negarse a inflar su ego, ya que cuando llega a su casa y recuerda lo patética que es su vida baja a niveles insospechados.

2.- No tiene más que el título básico que le permita impartir la clase.
En este caso, sólo se limitará a presentarse y luego a escribir, dictar o dar fotocopias del programa que se supone que esperan terminar a lo largo del semestre de 4 meses.


Sin importar el caso anterior, los profesores invariablemente caen en alguna de las siguientes categorías:

El cool. Este es el clásico profesor más o menos joven, que sabe que la clase que impartirá requiere que los alumnos tengan un IQ más alto que la talla de sus camisas, pero que sabe que es muy complicado encontrar alguien que reúna esas características. Por lo que facilita la clase con ejercicios y exámenes sencillos, argumentando que a él lo que le interesa es que los alumnos aprendan, no que se compliquen la vida. Normalmente quiere que realicen algunas prácticas con cosas que él nunca enseñó en clase.

El buena onda. Este profesor, es similar al anterior, pero no es tan joven. Hace más o menos lo mismo que el anterior, pero con la diferencia de que hace mucho énfasis en que quiere que todos pasen. Además, él sabe que es “demasiado buena onda”, pero parece ser feliz con eso. Seguramente lo encajuelaron cuando era de la siguiente clase, así que tuvo que recapacitar.

El manchado. Conocido por todos los de semestres más avanzados. Es el profesor que es mencionado por que reprueba alumnos como la chingada (ya ven que la chingada reprueba muchos alumnos, pues igual este profesor). Quiere hacer la vida complicada a sus alumnos dejando cientos de trabajos, tareas e investigaciones inútiles. Sabe que el 90% de estas actividades no hace otra cosa que quitarte tiempo y sumarte stress, pero poco le importa. Dice que siempre está abierto a sugerencias y quejas, pero, es como yo, nunca les hace caso.

El intrascendente. Sabe que su materia te va a servir para dos cosas: Para nada y para pura chingada, así que se convierte en un profesor de la clase b. Aunque, tiene la característica de que parlotea paranoicamente en las clases, fingiendo que está teniendo una amena clase con los alumnos. También gusta de hacer participar a los simios… ejem! Alumnos en contra de su voluntad, para no sentirse el único ignorado.

El exigente. Es aquel profesor, que aún sabiendo que su materia sólo te va a servir para dos cosas (ver punto anterior), te deja tarea y trabajos en cantidades nauseabundas. Pero aunque sabe que su materia es sólo “de relleno”, trata de convencerse a si mismo (y a ti) de que en realidad es importante. Imagínate, ¿como has sobrevivido sin conocer el desarrollo sustentable? Además, trata de hacerte creer que la administración es una carrera tan complicada como lo es la ingeniería. Ya sabes, eso de sacar una mediana no es tan fácil como parece. Su característica principal, es que parlotea más basura de la que estás acostumbrado a escuchar en una hora, por lo que te saca de onda. Luego te tacha de desinteresado o intransigente.

El newbie. Clásico profesor que es nuevo dando la materia (o mejor aún, dando clases). Este patético individuo, hecha a perder todo en cuanto menciona las palabras mágicas: Llevo 2 años dando clases. O en su defecto, las palabras que harían orgasmear a cualquier bromista profesional: Nunca he dado esta materia. Uyyyy!!! Nunca hubiera dicho eso. Ahora, sin importar si el bastardo es Einstein o Hawkins, no pondrás atención, probarás su resistencia a la presión como si fuera una galleta que quieres partir a la mitad. Los mas “audaces” le hablarán de tú.

El visionario. Tiene mucha confianza en la materia y en el grupo. Al ver el programa el tipo se imagina toda clase de proyectos que pueden realizarse con el conjunto profesor - grupo. Sin embargo, al percatarse de que la mayoría de los “niños de la universidad” siguen aventando papelitos, olvida todo y manda al carajo todos sus sueños con ese grupo.



Por supuesto, hay más clases de profesores, por ejemplo está el pervertido (saludos al ventanas). También tenemos al rebelde comunista (saludos al Esteban). Aunque todos ellos caen en alguno de los anteriores puntos. Claro, cada profesor le da un toque diferente. Habrá algunos marxistas lamebotas (saludos al Fraga). Otros que cambien la materia de la nada. Por ejemplo, que su materia es Contabilidad, pero como al profesor no le gusta, entonces mejor te da clases de orientación vocacional. (Saludos a Paty). Y otros tantos, que tal vez, algún día (y sólo si me lo pide el teórico lector) pondré.

Aunque, ahora que estoy leyendo toda la palabrería que puse, comencé a pensar como sería en caso de que yo fuera profesor, así que por primera vez presento dos temas en un solo post.



El Dib presenta:


Profesor Dib
Si volteas, hay tabla.



- Buenos días, soy el profesor Dib. (Apréndanselo, por que me van a odiar). Comenzaré diciendo algo de mi currículum. Me gradúe como Ingeniero en apatía. Obtuve mi título de master en humor negro en la academia Duckman. Después, hice mi doctorado en sarcasmo en el Daria’s Sarcasm College. Tengo un post doctorado en ciencias del humor repulsivo del Instituto del asqueroso humor de Ren y Stimpy.
La materia que les voy a impartir es introducción a la gran patata. Seré sincero con ustedes, la materia es difícil, y yo no tengo ningún interés en que la pasen. De todos modos me pagan. Soy inmune a los lloriqueos infantiles y a las súplicas patéticas. Sólo pasarán los que realmente lo merezcan.

Después de que explique varios puntos, no faltará el clásico lambiscón:

- Disculpe, Doctor, ¿Cómo va a calificar?
- (Como si te importara mi título) Examen 100%.
- Pero es mucho ¿no? Cómo usted ya lo sabe todo.
- (Puedes poner tus halagos en mis botas junto a tu lengua) Puedes poner tus halagos en mis botas junto a tu lengua.
Mira, es fácil: El 100 es para Dios, pero como los abandonó y los mandó conmigo, entonces el 100 es para mí. El 90… pues, supongo que para el simio que escribió el libro. El 80, para el retrasado que creó el programa. 70 para el más listo de ustedes, pero como también los abandonó, entonces… también es para mí.

Al comenzar con la clase, se ponen intensas las matemáticas:

- Muy bien, para calcular la velocidad con la que reacciona la gran patata a un chiste malo es necesario hacer esta operación sólo para ingenieros de la NASA: 2+5+3.

Mas adelante, cuando sean matemáticas más avanzadas:
- El área bajo la curva del diámetro de la gran patata está dado por la integral de 1 con respecto de X. Le arrojo un pescado al que me diga el resultado mientras aplaude.

Momento de entregar los exámenes:

Ponce, pésimo. Tienes 40.
Aburto, por reírte de Ponce tienes 30.
Loyola, casi el 70. Sólo te faltaron 40.
Farfán, tan mal que casi vomito de repulsión.
Herrera, contigo vomité.
Pedrito… 70. Bravo, pero como me caes mal, tienes 69.



Saben, con esas calificaciones deberían ir pensando en dominar un oficio, ya que dudo que acaben la carrera. Además, es casi seguro que embaracen a sus novias y tengan que casarse. Así que al menos, aprendan algo, ya que con sus patéticas calificaciones lo mas lejos que podrán llegar será a sus casas. Hasta un simio con los ojos vendados lo haría mejor… y de hecho, lo hizo, el sacó 85, pero como me cae bien tiene 90. Justo igual que su congénere que escribió el libro.




Quien sabe, tal vez algún día me encajuelen y cambie mi forma de pensar, pero por lo pronto… al demonio.
Antes de mandarlos a molestar a su progenitora en ipso-facto, les exhorto a que dejen un comentario.

Ya pueden ir.

3 Personas con IQ alto han comentado:

dio dijo...

yo recuerdo tus primeros dias en lo grato de la enseñanza y creo que te falto algo asi como silencio bastardos yo no les caigo bien ni uds a mi pero estamos aqui y tenemos que continuar
ah y si que grato es recordar a aquellos maestros

Anónimo dijo...

Jajajajaja!!!
No mames cge dib te la jalas con esas mamadas.

Sigue así güey me das mucha risa.

ernesto dijo...

Jajaja, ya no recuerdo como llegué a tu blog, pero lo he estado leyendo poco a poco y rifa, jaja, acabo de leer este post y muy bueno.

Saludos.

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